Han pasado tres años de un momento que quedó para la historia; el papa Francisco creaba a 21 cardenales en un consistorio celebrado en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano. Lo que el Santo Padre no se imaginaba es que al primero que le ponía el birrete cardenalicio sería su sucesor un año y siete meses después, se trataba de Robert Prevost.
Aquel sábado 30 de setiembre de 2023, Francisco predicó pidiendo a los que les daba el purpurado, que no sean “funcionarios”, sino “evangelizadores y evangelizados”.

Durante esa homilía, el pontífice argentino pidió a los cardenales parecerse “a una orquesta sinfónica, que representa la sinfonía y la sinodalidad de la Iglesia”.

Además de Prevost; quien era el prefecto del Dicasterio para los Obispos, en esta oportunidad se crearon cardenales al arzobispo de Bogotá, Colombia, Luis Rueda; el arzobispo de Córdoba, Argentina, Ángel Sixto Rossi; el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, Víctor Manuel Fernández; el patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzballa; el nuncio apostólico en Estados Unidos, Chistophe Louis Pierre; el arzobispo de Madrid, España, José Cobo; el prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales, Claudio Gugerotti; el arzobispo de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, Stephen Brislin; el arzobispo de Lódz, Polonia, Grzegorz Rys; el arzobispo de Juba, Sudán del Sur, Stephen Martin; el obispo coadjutor de Tabora, Tanzania, Protase Rugambwa; el entonces nuncio de Italia y San Marino, Emil Tscherrig (fallecido en marzo de 2026); el obispo de Penang, Malasia, Sebastian Francis; el obispo de Hong Kong, China, Stephen Chow; el obispo de Ajaccio, España, Francois-Xavier Bustillo; el obispo auxiliar de Lisboa, Américo Alves; el italiano Agostino Marchetto; el arzobispo emérito de Cumaná, Venezuela, Diego Padrón; y el sacerdote y confesor del Santuario de Nuestra Señora de Pompeya, Buenos Aires, Argentina, Luis Pascual Dri.

Poco más de un año y seis meses después, el 21 de abril de 2025, Lunes de la Octava de Pascua, el Papa Francisco falleció en la Casa Santa Marta, a causa de un derrame cerebral, lo cual dejó la sede petrina vacante por dos semanas y media, hasta el jueves 8 de mayo, cuando Robert Prevost fue elegido papa, tomando el nombre de León XIV y convirtiéndose en el primer pontífice estadounidense y peruano.





