Una imagen que desde 2008 no se veía se repitió este sábado 26 de setiembre, en el Santuario de Lourdes, Francia. Un papa “peregrino entre los peregrinos” orando ante la imagen de la Madre de Dios, en el mismo sitio en que Bernadette Soubirous vio a la Virgen María en 1858.
Luego de inaugurar una estatua y firmar el libro de honor desde el puente sobre el río Gave, ahora llamado “Puente León XIV”, el Santo Padre llegó a la gruta de las apariciones de la Santísima Virgen, acompañado entre cantos y vítores de miles de fieles.

León XIV, acompañado por el obispo de Lourdes, Monseñor Jean-Marc Micas, estuvo en oración, tocó la pared de la gruta y bebió un vaso de agua del manantial.

En su plegaria, el papa expresó su deseo para que Francia sea una nación de paz y se promuevan los derechos humanos fundamentales, rechazando la “lógica de la guerra”.
León XIV también pidió que las oraciones que se hacen en este lugar de peregrinación renueven “la fe y el fervor de las familias cristianas”, también oró por “las personas enfermas y que sufren, así como las intenciones de todos aquellos que las acompañan, que han venido a buscar fuerza y sanación”.
El gesto finalizó con la devoción reservada a los sucesores de San Pedro: la entrega de la rosa de oro como ofrenda.

Fuente: Vatican News.




