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Organista tico participará en Encuentro de Coristas en el Vaticano

El próximo viernes 5, sábado 6 y domingo 7 de febrero de 2027 se llevará a cabo el V Encuentro de Coristas, en el Vaticano, un evento donde participarán más de 7.000 músicos de todo el mundo. Costa Rica no está fuera de esta actividad, el organista cartaginés Mtro. Luis Osvaldo Granados Rojas fue invitado.
Apoyado por el párroco de la Catedral Nuestra Señora de El Carmen, en Cartago, el Padre Christian Adolfo Pérez Quesada; el obispo diocesano de Cartago, Monseñor Mario Enrique Quirós Quirós, conversó con Granados para comunicarle su decisión de enviarlo a este encuentro en Roma, donde habrá un encuentro con el Papa León XIV, un gran concierto coral internacional, una Santa Misa en la Basílica de San Pedro y un congreso internacional de Música Sacra, dirigido por el compositor y director de la Capilla Musical de la Basílica vaticana, Monseñor Marco Frisina.

¿Quién es la persona que está detrás de un órgano y que hará presente a Costa Rica en el Vaticano?
Radio Fides conversó con Granados sobre su pasión por la música y su trayectoria en el área de la liturgia. Actualmente es profesor de música en la Escuela Carlos José Peralta Echeverría, en Guadalupe de Cartago; justamente la misma en la que cursó su educación primaria completa.
Su primer contacto con la música fue en el colegio, ya que cuando estaba en sexto grado de la escuela un profesor le dijo que no tenía oído musical. En sétimo año, ya en el Liceo Elías Leiva Quirós, en El Tejar de El Guarco, en 1990, un amigo (Carlos Manuel Ortega Morales, compañero de grupo) lo invitó a ingresar a la banda de viento del colegio dirigida por el Prof. Asdrúbal Fonseca Quesada, donde fue integrante durante los cinco años de estancia en este centro educativo (1990-1994). Al año siguiente (1991) este amigo contactó una banda de viento en Agua Caliente de Cartago, dirigida por el Prof. Juvenal Leiva Orozco, donde ambos iban a ensayar los sábados y se formaban en su Escuela de Música, allí comenzó tocando trombón de varas.

Ya en 1992 llevaba clases particulares de trombón y teoría en la Banda Nacional de Cartago, con el Mtro. Roque Manuel Zúñiga Cubillo (qdDg), quien era el director titular y su profesor; allí recibió la invitación para tocar también en la Filarmonía de La Unión como trombonista, dirigida por don Víctor Manuel Quesada Brenes (percusionista y archivista de la Banda Nacional de Cartago). En esta agrupación también conoció y recibió formación musical con el Mtro. Manuel Raymundo Vega Alvarado (compositor nacional, educador musical y director titular de la Banda Nacional de Limón), el cual, por ese tiempo, después del terremoto de Limón, se encontraba residiendo y colaborando en el cantón de La Unión, su tierra natal. Posteriormente el 19 de abril de 1992 (fecha de su cumpleaños), luego de un proceso de audiciones y selección, ingresó en la Orquesta Sinfónica Juvenil Municipal de Cartago, donde se desempeñó como primer trombonista solista. En esta agrupación musical donde fue integrante tres años (1992-1994) estuvo bajo la tutela formativa del Mtro. Enrique Meza Solano (director titular de la orquesta y subdirector y músico concertino de la Banda Nacional de Cartago) y luego del Mtro. Gerald Brown (reconocido músico estadounidense, director y formador de la Orquesta Sinfónica Nacional), quien fuera por varios meses director invitado en la orquesta de Cartago. Ambos maestros ya fallecieron.
Granados, durante su estancia en la Filarmonía de La Unión (1992-1993), conoció al organista pilarico Mtro. Arturo Madrigal, con él empezó a aprender a tocar órgano llevando un proceso intenso formativo. También buscaba practicar en las iglesias cuando no había celebraciones eucarísticas. Esto comenzó a hacerlo en 1995, practicaba regularmente en la Parroquia Nuestra Señora de El Carmen (actual Catedral de Cartago), donde en una ocasión, después de un ensayo, le pidieron acompañar un Santo Rosario y una Santa Misa, ya que se transmitía en Radio Rumbo y no había quién animara el canto.
Luis Osvaldo comenzó a estudiar Filología Española en la Universidad de Costa Rica (UCR), en 1995. Posteriormente en 2000 inició además la carrera de Educación Musical, donde fue estudiante en varios cursos de algunos músicos catedráticos muy reconocidos, entre ellos los Mtros. Rafael Ángel Saborío Bejarano (qdDg, destacado cantante lírico y organista titular por muchos años en la Catedral Metropolitana de San José) y Benjamín Gutiérrez Sáez (compositor nacional).

Si en la escuela a Granados le dijeron que no tenía oído musical, el 5 de agosto de 1998, el Mtro. Bernardo Ramírez Redondo (compositor, arreglista, director de bandas y destacado organista), quien dirigía el Orfeón de Cartago, con alrededor de 20 músicos (entre instrumentistas y coristas), le dijo que “tenía pasta para ser músico”, y poco a poco se fue ganando su confianza, hasta que éste le dio clases y lo fogueó al punto que trató de impregnar en el joven aprendiz de órgano el depósito de su estilo de ejecución. En el 2000, Ramírez se retiró del orfeón y dejó a Luis Osvaldo como director, con tan solo 23 años. Fue allí donde comenzó también a tocar en la iglesia de los Frailes Menores Capuchinos de Cartago.
Del 2007 al 2009, Granados fue seminarista diocesano, sirviendo en la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de Cartago (2007), en la Parroquia Nuestra Señora de los Ángeles, en Cipreses de Oreamuno (2008), y en la Parroquia Nuestra Señora de la Limpia Concepción del Rescate de Ujarrás, en Paraíso de Cartago (2009). En algunas ocasiones servía animando las celebraciones con el canto, además de pertenecer a la Schola Cantorum del Seminario Nacional durante ese tiempo.
Al salir del seminario, Luis Osvaldo asumió diferentes grupos y movimientos en su parroquia de origen materno como formador y coordinador (Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de Cartago), por lo que el cantar Misas era algo que realizaba de vez en cuando. Por ese tiempo conoció además al Mtro. Bernal Martínez Gutiérrez (educador, escritor, filósofo y destacado organista). En 2019, comenzó a cursar virtualmente un diplomado por parte de la Arquidiócesis de México, lo terminó en 2020 y en el 2021 comenzó a realizar otro en Salmodia en la Arquidiócesis de Puebla.

En esta época, la madre de Granados, doña Nieves María del Pilar Rojas Molina, comenzó a sufrir diferentes padecimientos hasta fallecer a causa de una leucemia el 24 de marzo de 2021. Esto dio origen a que las Misas del novenario, cada mes y el primer aniversario celebradas en la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de Cartago (localidad de origen de toda su familia materna y templo donde fueron realizadas sus exequias) fueran animadas por él; su hermana, Melissa María Granados Rojas, y Karolinne de los Ángeles Mata Uva, una exalumna suya en la época de escuela y que él mismo desde niña había preparado en la liturgia al haber sido por su formador y coordinador cuando ella servía como monaguilla en Guadalupe de Cartago.
Los tres conformaron inicialmente el coro Flor de Lis; aunque un tiempo después (enero 2025) Melissa cambió su domicilio a Heredia, dejando el coro, por lo que su hermano decidió hacer algunos ajustes, entre ellos el nombre, por lo que desde ese momento y hasta ahora el coro se llama Mater Dei.

Gracias a la ferviente devoción a la Virgen María y el testimonio de fe de su madre, Luis Osvaldo cada vez que anima una celebración se encomienda a la Madre de Dios (de allí el nombre actual del coro), ya que siempre coloca en el órgano un pequeño rosario que ella le regaló y aún conserva.
“Esta costumbre la he venido haciendo desde que animé mi primera Misa allá por los años finales de la década de los 90. Cuando llego al templo y abro la persiana del órgano antes de encenderlo coloco en la consola ese pequeño rosario de madera que fue un regalo de mi madre. Una vez que termino el servicio lo retiro. Ese rosario siempre lo porto conmigo”, recordó.

Desde el 2 de setiembre de 2021, esta agrupación canta todos los domingos de manera ininterrumpida en la Parroquia María Auxiliadora en Cartago, donde fueron acogidos por el cura párroco, el Padre José Francisco Arias Salguero, a quien agradecen el incondicional apoyo brindado, y pues en gran medida fue por su medio que el coro se dio a conocer en la Diócesis de Cartago.
En 2024, Granados sacó virtualmente otro diplomado en Canto Gregoriano en la Arquidiócesis de Puebla, algo que repitió en 2025, esta vez en Música Sacra, por parte del Instituto Litúrgico San Bernardo, en la Arquidiócesis de Buenos Aires, Argentina. La graduación se realizó en octubre de 2025, en México; sin embargo, Luis Osvaldo no pudo asistir y tuvieron problemas para enviarle el diploma por correo.
Luego de un acuerdo, quedó agendado que Granados iría a México para una excursión, donde el viernes 23 de enero de 2026 recibiría el diploma en la Catedral de la Arquidiócesis de Puebla. Pero no todo quedó ahí, ya que le asignaron tocar el órgano monumental en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe la mañana del sábado 24 de enero, asistiendo al Colegio del Cabildo durante el rezo de Laudes y la Santa Misa, presidida por el arzobispo primado de México, el Cardenal Carlos Aguiar Retes.

“¡Ave María Purísima! Yo sentí que el mundo se me venía encima, imagínese una noticia así. Y tuve tres meses para prepararme. El Mtro. Hugo David Jiménez Cisneros, organista titular de la Basílica de Guadalupe en México, me mandó el repertorio. No tuve chance de ensayar con ellos; sino que fue lo que pude preparar. Por ahí hubo una foto que voló donde aparezco yo ahí en el órgano monumental de la Basílica de México. La página de la Basílica hizo una publicación contando que habían recibido mi visita, me presentaron como organista titular de la Catedral de Cartago. Para mí fue una oportunidad extraordinaria, nunca creí que yo iba a tocar esa celebración allá, nunca me lo imaginé, pero di la talla”, recordó, comentando que le dieron la mención de carnet honorario, por lo que, si vuelve, nada más se reporta y le asignarán un servicio.

La noticia de que irá a Roma.Cuando recibió la noticia de que irá a Roma, a Luis Osvaldo le costó creerlo. Fue con el paso de un rato que logró asumir lo que esto significaba.
“Cuando recibí la noticia pensé que era una broma, ya cuando él me dijo: “No, mirá, es de verdad, es que hay una invitación. ¿Y a quién más que a vos voy a mandar?”. Monseñor Mario Enrique no me conoció de ahora, él fue mi director espiritual como formador en el seminario en el tiempo en el que yo estuve, entonces me conoce desde el 2007. Cuando yo salí del seminario y seguí en el activismo pastoral de la Iglesia aquí en la Diócesis, y cuando en 2021 retomé la música, nos hemos encontrado muchas veces y en muchas partes, y creo que él está satisfecho con el servicio”, comentó Granados, agregando que el prelado le aconsejó que duerma bien en Costa Rica y que cuando llegue a Roma ponga mucha atención a todos los detalles que se hablen y le van a enseñar.
“Tenemos todo un itinerario de trabajo, hay clases magistrales, yo tuve que acceder a la plataforma digital donde cada 15 o 22 días ellos mandan trabajos que uno tiene que ir revisando, porque, aunque hay una parte presencial allá, hay otra que hay que ir trabajando antes a distancia”, manifestó.
Actualmente el Coro Mater Dei anima celebraciones eucarísticas todos los días, en su agenda fija de servicios los cumplen en 12 parroquias en la Diócesis de Cartago.

En la Vicaría Central sirven en la Parroquia Nuestra Señora de El Carmen (Catedral de Cartago), Parroquia María Auxiliadora (El Molino de Cartago), Parroquia San Rafael Arcángel (San Rafael de Oreamuno), Parroquia Dulce Nombre de Jesús (Dulce Nombre de Cartago), Parroquia Nuestra Señora de los Ángeles (Santuario Nacional y Basílica de Cartago), Parroquia San Nicolás de Tolentino (Taras de Cartago) y Parroquia San Blas obispo (San Blas de Cartago).
En la Vicaría El Guarco prestan sus servicios en la Parroquia Santa María Goretti (La Pitahaya de Cartago y localidad de residencia de Granados) y Parroquia San Isidro Labrador (San Isidro de El Guarco).
En la Vicaría Irazú cantan en la Parroquia San Antonio de Padua (Santuario Diocesano en Cot de Oreamuno) y Parroquia Nuestra Señora de los Ángeles (Cipreses de Oreamuno).
Y en la Vicaría Ujarrás animan celebraciones en la Parroquia Nuestra Señora de la Limpia Concepción del Rescate de Ujarrás (Santuario Diocesano en Paraíso de Cartago). Además, prestan servicios a dos comunidades religiosas femeninas: Hermanas Siervas de Santa Madre Teresa de Calcula (convento en Santa Lucía de Paraíso de Cartago) y Hermanas Terciarias Capuchinas de la Purísima (Asilo de la Vejez en El Carmen de Cartago y su casa de Noviciado).
Tiempo atrás han tenido también la oportunidad de ser invitados ocasionalmente en la Catedral Metropolitana Santuario Nacional San José y en la Parroquia San Isidro Labrador, en Vázquez de Coronado.

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