Este lunes 28 de setiembre se cumplen dos años del fallecimiento del sexto arzobispo metropolitano de San José, Monseñor Hugo Barrantes, quien pastoreó la Arquidiócesis de 2002 a 2013.
Por eso, se realizó una Santa Misa en sufragio del prelado, en la Catedral Metropolitana Santuario Nacional San José; esta fue presidida por el cura párroco de San Miguel Arcángel, en Escazú, el Padre Marvin Benavides; acompañado en a concelebración por los vicarios parroquiales de esta comunidad, el Padre Nelson Caballero y el Padre Juan Carlos Carrera, además del rector del Santuario Nacional Templo Votivo al Sagrado Corazón de Jesús, el Padre Mauricio Granados.
Luego de la Santa Eucaristía, los sacerdotes bajaron a la cripta para visitar la tumba de Monseñor Barrantes y orar un momento en el lugar.


¿Quién fue Monseñor Hugo Barrantes?
Monseñor Hugo Barrantes nació el 21 de mayo de 1936, en San Isidro de El General, fue el segundo de los siete hijos del matrimonio entre Félix Barrantes y Argentina Ureña. El 14 de junio de 1936 fue bautizado en la Iglesia Parroquial generaleña, mismo sitio donde recibió la primera comunión en la Solemnidad de Corpus Christi de 1944, y en abril de 1945 fue confirmado por el segundo arzobispo metropolitano de San José, Monseñor Víctor Manuel Sanabria.
Su educación comenzó en la Escuela Mixta Ureña, entre 1944 y 1949, continuó con los estudios secundarios en la Escuela Complementaria de Pérez Zeledón, culminándolos en el Seminario Menor de Nuestra Señora de los Ángeles en Tres Ríos, sus estudios en Teología y Filosofía los realizó de 1956 a 1961 en el Seminario Central de San José.
El joven Hugo fue ordenado diácono el 19 de marzo de 1961, en la Capilla del Seminario Central por el cuarto arzobispo metropolitano de San José, Carlos Humberto Rodríguez, el 23 de diciembre de aquel mismo año fue ordenado presbítero por el primer obispo de la Diócesis de San Isidro de El General, Monseñor Delfín Quesada, en dicha Catedral.


La actividad presbiteral del Padre Hugo Barrantes se extendió por 36 años: De febrero de 1962 a setiembre de 1965 fue párroco de Palmares en Pérez Zeledón, también era el responsable de la Parroquia de Buenos Aires; de la cual fue párroco después de 1967 a 1974, de setiembre de 1965 a febrero de 1967 fue vicario parroquial de San Isidro Labrador, de 1974 a 1980 estuvo al mando de la Iglesia de San Vito de Coto Brus, luego estuvo por ocho años en San Marcos de Tarrazú, mientras tuvo a su cargo la Parroquia San Pablo de León Cortés por cuatro años y estuvo al frente de la Catedral de San Isidro de 1990 a 1998.
Antes de elección como obispo, el Padre Barrantes fue director nacional de las Obras Nacionales Pontificias, director espiritual en el Seminario Central, fue miembro de la Familia Pontificia como Capellán de Su Santidad, vicario general de San Isidro de El General, promotor vocacional y miembro de las Comisiones Episcopales de Liturgia y la de Vocaciones y Clero.
El 17 de abril de 1998, el papa san Juan Pablo II lo eligió el primer obispo de la Diócesis de Puntarenas, por lo que recibió la Ordenación Episcopal el 16 de julio de ese mismo año por manos de Monseñor Román Arrieta, a quien después sucedió el 18 de octubre de 2002, Fiesta de San Lucas, como el sexto arzobispo metropolitano de San José.

La obra de Monseñor Barrantes buscó una reforma de las administraciones parroquiales, atendiendo personalmente a las comunidades y a los párrocos, creó la Vicaría Episcopal para la Vida del Clero y fomentó la proyección social de las vicarías.
El prelado es recordado por ser quien inició el proceso de formación de hombres casados en vistas al diaconado permanente, además de inaugurar el Seminario Arquidiocesano Redemtoris Mater, en Sabana Sur (Actualmente están en Santo Domingo de Heredia).
El arzobispo también realizó un plan de visitas pastorales para acercarse a las realidades de su territorio eclesial, fue el creador de la Dirección Arquidiocesana de Comunicación Social y otros proyectos para atender a las personas en situación vulnerable.
En 2011, al cumplir 75 años, presentó su renuncia al papa Benedicto XVI, siendo aceptada el 4 de julio de 2013 por el papa Francisco, nombrando al mismo tiempo a Monseñor José Rafael Quirós como su sucesor.
Monseñor Barrantes se fue a vivir a San Isidro de El General y ejerció su ministerio episcopal hasta que su salud se lo permitió, y en sus últimos meses estuvo en Escazú, donde falleció la tarde del sábado 28 de setiembre de 2024, a sus 88 años.
Las exequias de Monseñor Barrantes se realizaron en la Catedral Metropolitana el lunes 30 de setiembre de 2024, siendo sepultado en la cripta del Venerable Cabildo Metropolitano, ubicada debajo de la Capilla del Santísimo Sacramento.





