Nuncio
destaca necesidad de unidad en la Iglesia Católica.
David
Mora, periodista
Los
obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica celebraron una Santa Misa en
la Catedral Metropolitana Santuario Nacional San José, la mañana de este lunes
29 de junio, en la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, orando por el
ministerio petrino del Papa León XIV.
La
celebración eucarística fue presidida por el nuncio apostólico en Costa Rica,
Monseñor Mark Gerard Miles; acompañado en la concelebración por obispos del
país y decenas de sacerdotes, entre ellos el obispo electo de la Diócesis de Puntarenas,
Monseñor Elímar Carvajal.
En
la Misa participaron miembros del Cuerpo Diplomático, ministros de Estado y
varios diputados de la República. Entre los presentes estuvo el ministro de Relaciones
Exteriores y Culto y canciller de la República, Manuel Tovar; y la presidenta
del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), Eugenia Zamora.
Durante
su homilía, citando a León XIV, el nuncio manifestó la importancia que tiene
celebrar la Santa Misa para los cristianos, donde se conmemoran los misterios
de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, también destacó el don que
tienen el Papa, los obispos y los sacerdotes de poder celebrar este misterio
diariamente gracias al Sacramento del Orden.
"Desde
el primer día de su existencia, y luego, a lo largo de los siglos, la Iglesia
ha celebrado la Misa, domingo tras domingo, para recordar lo que su Señor hizo
por ella. En las manos del sacerdote y con las palabras "Esto es mi cuerpo,
esta es mi sangre" Jesús entrega vida de nuevo sobre el altar, derrama hoy su
sangre por nosotros. La celebración de la Santa Misa nos salva hoy, salva al
mundo hoy, es el mayor acontecimiento de la vida del cristiano y de la vida de
la Iglesia, que es el encuentro en el que Dios se nos da por amor una y otra
vez, el cristiano no va a Misa por obligación; sino porque la necesita
absolutamente, necesita la vida de Dios que se entrega sin pedir nada a cambio",
comentó el prelado.
Al
finalizar su predicación, Monseñor Miles destacó el primado de San Pedro, que
se ha manifestado en cada uno de los 267 obispos de Roma.
"En
el momento actual de la Iglesia, vemos en el Papa León un claro deseo de
profundizar esta unidad de la Iglesia, la cual está al servicio de la unidad
delante de la familia humana, y con su formación teológica, inspirada y
fundamentada en San Agustín, el Papa percibe la necesidad de nuestros tiempos
de la unidad. Si ustedes se fijan no hay pocas veces en las que el Papa habla
de la unidad. La Iglesia ofrece luz en este sentido, una luz que no pretende
tomar de otros ámbitos de la sociedad, sino más bien brindar orientación sobre
el bien".
Al
finalizar la Santa Misa, el nuncio agradeció a todos los que hicieron posible
esta celebración eucarística.