Altar
fue ungido con el Santo Crisma.
David
Mora, periodista
La
noche de este jueves 25 de junio, se llevó a cabo la Santa Misa con el Rito de
Dedicación del Altar, en la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en
Sabana Sur. Una de las celebraciones más importantes en la vida de una
comunidad parroquial.
La
Santa Eucaristía fue presidida por el arzobispo metropolitano de San José, Monseñor
José Rafael Quirós; acompañado en la concelebración por el cura párroco de esta
comunidad, el Padre Carlos Humberto Rojas; el vicario episcopal para la Vida
del Clero, el Padre Gerardo León; el vicario episcopal para la Vida Consagrada,
el Padre Óscar Brenes, entre decenas de sacerdotes y con la asistencia de
varios diáconos.
Entre
los fieles estuvieron los expresidentes de la República, Miguel Ángel Rodríguez
(1998-2002) y Luis Guillermo Solís (2014-2018), además del subcontralor general
de la República, Bernald Aragón.
Con
el templo a oscuras y el altar desnudo y sin candelabros, la Eucaristía comenzó
con la procesión de entrada, omitiendo veneración del altar con el beso, se
continuó con la aspersión de agua como recuerdo del bautismo.
Luego
del Himno del Gloria, la Oración Colecta y las lecturas proclamadas, el
arzobispo pronunció su homilía, en la que resaltó la importancia de que los
templos materiales estén diseñados para profundizar a los fieles en la dimensión
de lo divino y en los misterios santos.
"El
altar es el ara peculiar en el que se perpetúa el sacrificio de la cruz a lo
largo de los siglos hasta que Cristo vuelva. Mesa en torno a la cual son congregados
los hijos de la Iglesia para dar gracias a Dios y para recibir el Cuerpo y la
Sangre de Cristo. Este no es un mero enunciado o una simple afirmación; puesto
que el altar no es una mesa cualquiera, sino el punto hacia el cual debe
dirigirse constantemente nuestra atención al participar de la celebración santa
acá en el templo, en el altar actúa y se hace presente el mismo Señor",
manifestó el prelado.
En
torno a esto, también resaltó la importancia de la Unción del Altar, recordando
que esta hace referencia a Jesucristo, "el Ungido por excelencia". Luego de la
predicación se profesó el Credo.
La
comunidad oró de rodillas con las Letanías de los Santos y se procedió a
colocar reliquias debajo del altar; estas pertenecen a San Alfonso María de
Ligorio, San José Sánchez del Río, Santa Perpetua y San Óscar Romero. En medio
de los cantos, las reliquias fueron sepultadas.
El
rito continuó con la Unción del Altar con el Santo Cristo, el arzobispo ungió
con el aceite las cinco cruces del altar y luego lo extendió por toda la mesa y
luego se procedió a ungir las 12 cruces colocadas en el interior de las paredes
del templo, estas llevan los nombres de los apóstoles.
Posteriormente,
se colocó un brasero sobre el altar donde Monseñor Quirós colocó incienso y se
formó una columna de fuego, de los carbones del brasero se llenaron dos
incensarios; con uno el arzobispo incensó el altar rodeándolo, luego él fue
incensado por uno de los diáconos, también el resto de los sacerdotes
presentes, y luego dos diáconos recorrieron todo el templo incensando a los
fieles.
Luego
de retirar el brasero, se limpió el aceite del altar y se mudó con manteles,
flores y candelabros. Luego las velas fueron encendidas, al mismo tiempo que las
luces del templo se prendieron y se procedió a la Liturgia Eucarística, la cual
fue celebrada con normalidad.
Al
final de la celebración, se firmó el acta que recoge los hechos de esta
celebración y se develó una placa conmemorativa, que deja constancia de que el
altar está dedicado a la Santísima Trinidad y a Nuestra Señora del Perpetuo
Socorro, se indica que la Dedicación se hizo el 25 de junio de 2026, que fue
hecha por Monseñor Quirós, siendo párroco el Padre Rojas.
La
Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Sabana Sur, fue erigida el 8
de diciembre de 1978, por el entonces administrador apostólico de la
Arquidiócesis de San José, Monseñor Enrique Bolaños, quien en el decreto indicó
que la fecha de inauguración fue el 1 de enero de 1979.