30.000
voluntarios están desplazados por el país.
David
Mora, periodista
Tras
los terremotos en Venezuela este 24 de junio, lo cual mantiene al país en
estado de emergencia, el Papa León XIV envió una ayuda humanitaria de más de 100.000
euros por medio de la Limosnería Apostólica.
La
cantidad fue acordada luego de mantener contacto con el nuncio apostólico en
Venezuela, Monseñor Alberto Ortega, y con el arzobispo metropolitano de
Caracas, Monseñor Raúl Biord. El Santo Padre mantiene una atención constante a
las necesidades del pueblo venezolano.
La
ayuda del Papa ha sido administrada por Cáritas Internationalis y Cáritas
Venezuela, siendo ayudados con cerca de 30.000 voluntarios desplazados por todo
el país. Por su parte, la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada ha
puesto en marcha iniciativas de apoyo a los damnificados.
Monseñor
Biord lamentó todas las pérdidas humanas, aunque destacó que son menos de lo
que pudieron llegar a ser, debido a que los sismos ocurrieron en un día festivo. "Si hubiera sido un día laborable, con colegios, oficinas y comercios abiertos,
el número de víctimas habría sido mucho mayor", afirmó el arzobispo, quien
también lamentó los daños estructurales en la Catedral Metropolitana de Santa
Ana, Caracas, y en otros 12 templos.
La
presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha indicado que, hasta el
momento, La Guaira es la zona más afectada del país. Se contabilizan 164 fallecidos
y más 1.000 heridos.
Los
equipos de rescate se mantienen trabajando para localizar a personas desparecidas
y salvar a las que están atrapadas bajo escombros.
Fuentes: Vatican News y ACI Prensa.