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Papa

León XIV visita tumba de San Agustín

El Papa estuvo en Pavía, al norte de Italia

El Santo Padre pide a las comunidades "volver al centro". 

David Mora, periodista 

Este sábado 20 de junio, el Papa León XIV realizó una visita a Pavía, al norte de Italia, a unos 500 kilómetros de Roma, donde peregrinó hasta la tumba de San Agustín, ubicada en la Basílica de San Pietro in Cielo dOro, allí celebró una Liturgia de la Palabra. 
Durante su visita, el Papa estuvo acompañado por el prior general de los agustinos, el Padre Joseph Farrell; una escena que se repite, ya que el 22 de abril de 2007, Benedicto XVI estuvo en este mismo lugar, acompañado por el entonces prior general, el Padre Robert Prevost (actual Papa León XIV). 
En su predicación, el Santo Padre explicó que es esencial que las comunidades cristianas estén unidas a Jesucristo. También destacó la vitalidad de la Iglesia local, definiéndola como "una comunidad de antigua tradición que permanece viva y presente en la ciudad y en el territorio, atenta a los signos de este tiempo y a sus desafíos. Sin dejarse desalentar por las fatigas, por el contexto secularizado y por las dificultades en la transmisión de la fe". 
"Ser edificado y edificar en Cristo nos protege del riesgo de dispersarnos y sobrecargarnos de trabajo en asuntos secundarios, que si bien pueden ser buenos, no abordan lo esencial. Naturalmente, estamos llamados a ser realistas, y sabemos que en las comunidades parroquiales y en la vida de una diócesis existen muchos asuntos urgentes y compromisos que requieren nuestra presencia y múltiples actividades. Sin embargo, se trata de volver a centrarlo todo, de edificar siempre desde la piedra angular, de evitar que nuestras acciones se dispersen, enfocándose únicamente en nosotros mismos y en nuestros propios esfuerzos. Dado que Cristo es el centro, todos bebemos de esta única fuente y sometemos nuestro compromiso al discernimiento que proviene de su luz y su Palabra. Construyamos, pues, una Iglesia en la que caminemos juntos, capaz de renovarse sin dividirse, en la que todos nos reconozcamos como hermanos y hermanas y trabajemos con alegría al servicio del Reino de Dios", expresó el Santo Padre. 
Siguiendo en esta reflexión, el Pontífice recomendó a los presbíteros poner siempre la mirada en Cristo, porque "a veces pueden sufrir el sentido de dispersión interior y de cansancio por las múltiples obligaciones", también extendió esta recomendación a los religiosos y religiosas, quienes también enfrentan los desafíos al actualizar el carisma de sus institutos. León XIV propuso la figura de San Agustín como modelo para redescubrir el silencio, la búsqueda de la verdad y el encuentro con Dios en el corazón humano. 
"En este contexto, la figura de San Agustín brilla con una luz preciosa. Su pensamiento, la historia de su conversión y su espiritualidad nos recuerdan el valor y la primacía de la interioridad: "No salgas de ti mismo, vuelve a ti mismo: la verdad mora dentro de ti". La necesidad de reencontrarnos con nosotros mismos, de evitar perdernos en la fragmentación externa, de buscar y encontrar un sentido que guíe nuestras vidas y anime nuestras relaciones, es una necesidad común a todos: hoy resurge de diferentes maneras incluso en la prisa y la dispersión de la vida cotidiana, especialmente en las preguntas de los más jóvenes", explicó el Sucesor de San Pedro. 
La homilía finalizó con un llamado del Papa a cultivar la "pasión pastoral" en Pavía, para que no se desaliente, sino que llegue a todos "con la alegría del Evangelio", también encomendó a los fieles a la protección de la Virgen María. 
Durante la liturgia, el Papa veneró las reliquias de San Agustín. 

Fuentes: Vatican News y ACI Prensa.