¿Cómo
descubrió su vocación?
David
Mora, periodista
Hace
44 años, el sábado 19 de junio de 1982, un joven diácono agustino llamado
Robert Francis Prevost Martínez, de origen estadounidense, recibió la
ordenación presbiteral en la Capilla de Santa Mónica del Colegio Agustino de
Roma.
La tarde de ese mismo día, el neopresbítero presidió la Santa Eucaristía
por primera vez, sin pensar en la idea de que un día sería el obispo de Roma.
La
infancia, la adolescencia y el entorno familiar son aspectos importantes que
forjan cualquier vocación; ya sea matrimonial, misionera, consagrada o
sacerdotal. ¿Cómo surgió la vocación sacerdotal de Robert Prevost?
"Rob",
como le conocieron en su familia desde niño, se crió en Dolton, Ilinois, donde
asistían a la Parroquia de Santa María de la Asunción, en Riverdale. Es hijo de
Louis Prevost y Mildred Martínez, es el menor de tres hermanos; y desde niño
tuvo una atracción por el sacerdocio, pues jugaba a que celebraba la Misa.
Tras
su elección como Sumo Pontífice el pasado 8 de mayo de 2025, su hermano mayor, Louis,
contó esta historia a los medios de comunicación.
"Supimos
desde muy pronto, quizá cuando él tenía cinco o seis años, que iba a ser
sacerdote. No tenía ninguna duda. Cuando éramos niños, le gustaba mucho jugar a
ser cura. Yo pensaba: ¿Qué cosa? ¿Cura? Él compraba pequeños caramelos con
forma de disco y fingía que eran obleas de comunión y se los daba a todos
nuestros amigos en el patio. Solíamos tomarle el pelo con que iba a ser Papa
algún día y eso no le gustaba", recuerda Prevost, de 75 años.
De
1969 a 1973, "Bob"; como es conocido entre sus amigos adultos,
asistió al Saint Augustine Seminary High School, en Saugatck, Michigan, era
reconocido por ser un buen estudiante, fue secretario del consejo estudiantil,
capitán del equipo de bolos y dirigía el equipo de oratoria y debate.
Un
cambio de planes a última hora fue determinante en la vida de Robert; pues en
1973 planeaba estudiar en Tolentine Collge, un seminario agustino que cerró ese
mismo año, por lo que se matriculó en Villanova University, donde se licenció
en Ciencias en Matemáticas, finalizando su carrera en 1977.
Cuando cursaba esta
carrera, Prevost leyó los escritos de San Agustín y lo exponía con otros
estudiantes, también se sabe que trabajó de jardinero en la Iglesia de Saint
Denis en Hayertown, Pensilvania.
El
1 de setiembre de 1977, "Bob" se unió a los agustinos como novicio,
haciendo oficialmente sus primeros votos el 2 de setiembre de 1978 en Chicago y
el 29 de agosto de 1981 sus votos solemnes.
Pocos días después, el 10 de
setiembre de 1981, Robert Prevost fue ordenado diácono en la Parroquia Saint
Clare of Montefalco en Grosse Pointe Park, por manos de Monseñor Thomas
Gumbleton.
En
esta época, el diácono Prevost tuvo un encuentro con San Juan Pablo II, a quien
asistió en una Santa Misa. Incluso existe una fotografía que se hizo viral
después de su elección bajo el nombre de León XIV, en la que se le ve vistiendo
la dalmática morada y saludando al Papa polaco, quien ahora es uno de sus
predecesores.
El
pensamiento de Robert Prevost sobre la vocación se forjó durante todo su camino
de discernimiento, cuando era cardenal expresó a Rome Reports sobre este tema:
"Una de las cosas que aprendí es que ser parte de la Iglesia Católica es
entender que la Iglesia es universal, está en todo el mundo y que eso quiere
decir que hay distintas culturas, distintos idiomas, distintas realidades.
¿Cuál es la prioridad en Italia, en España, Estados Unidos, el Perú o en
China?".
"Hay
miles de jóvenes que están buscando una experiencia que les ayude a vivir su fe
y creo que eso es lo primero, nuestra prioridad no puede ser buscar vocaciones;
nuestra prioridad debe ser vivir una vida nueva, vivir el evangelio. Es cierto
que en algunas áreas, por muy distintas razones, hay menos vocaciones que en el
pasado, es una preocupación, pero no creo que sea la preocupación primaria.
Creo que si aprendemos a vivir nuestra fe mejor, y a invitar e incluir a otros,
sobre todo a los jóvenes, entonces vendrán algunas vocaciones", indicó el
hoy pontífice.
Todo
este camino de discernimiento concluye con la ordenación presbiteral de Robert,
en Roma, por manos del arzobispo, Monseñor Jean Jadot, quien era el
pro-presidente del Pontificio Consejo para los No Cristianos, ahora el
Dicasterio para el Diálogo Interreligioso.
A
partir de ahí, con su camino misionero en Perú, su paso como prior general de
los agustinos, su episcopado en Chiclayo, su gestión como prefecto del
Dicasterio para los Obispos y su elección como el Papa León XIV es una historia
sacerdotal que se sigue escribiendo.