Cardenal
trabajó con San Pablo VI y San Juan Pablo II.
David
Mora, periodista
Este
jueves 18 de junio, el Papa León XIV presidió la Misa Exequial del Cardenal
Camino Ruini, en el Altar de la Cátedra de la Basílica de San Pedro, en el
Vaticano. Esta celebración se realizó dos días después de su fallecimiento,
ocurrido el pasado martes 16 de junio.
El
Romano Pontífice estuvo acompañado en la concelebración por cardenales,
arzobispos, obispos y sacerdotes.
Durante
su homilía, el Santo Padre recordó la trayectoria eclesial de Ruini, destacó
que Ruini en muchos años "sirvió a la Iglesia desempeñando tanto las áreas más
humildes como la mayor responsabilidad que el Señor quiso encomendarle", además
de las iniciativas que "dejaron una profunda huella en el camino de la
comunidad eclesial y también en la sociedad civil".
"Supo
guiar al Pueblo de Dios y a sus hermanos en el episcopado en momentos
importantes y delicados, afrontando numerosos desafíos con entusiasmo,
discernimiento y valentía. Le debemos ideas e iniciativas que han dejado una
profunda huella en las comunidades eclesiales y civiles. Pensamos en el "Proyecto
Cultural"; en su profundo compromiso con la promoción de la contribución del
mundo católico en los ámbitos más diversos de la vida religiosa, civil y
política italiana; en la gran labor del Sínodo diocesano y su implementación
aquí en Roma; en su presencia activa y dialogante en diversos niveles de la
vida de la Iglesia, así como del mundo secular y la sociedad", expresó León XIV.
Citando
el testamento espiritual de Ruini, el obispo de Roma recordó que el Cardenal
agradecía las buenas acciones que recibía de las personas escribiendo: "De
ellos no recibí menos de lo que intenté dar". En otro punto Ruini escribió: "Espero,
Señor, haber actuado no por intereses personales, sino por los objetivos que me
fueron confiados y que compartir de corazón".
Ante
esto, el Papa cree que estas palabras resumen el itinerario de la vida del Cardenal,
también destacó que Ruini trabajó con dos grandes santos de su tiempo; San
Pablo VI y San Juan Pablo II.
La
homilía de León XIV concluyó con una reflexión sobre el lema episcopal del Cardenal
Ruini: "La verdad nos hará libres".
"Estas
palabras resumen el profundo concepto de persona y libertad que Cristo nos
reveló y que la Iglesia enseña: estamos hechos para la verdad y la bondad, y
solo en esto encontramos la unidad, la paz y la plena realización, tanto en la
vida terrenal como en la eternidad. Nos recuerdan claramente un mensaje
particularmente significativo para nuestro tiempo, en el que podemos
desorientarnos por tendencias relativistas y visiones totalmente fluidas de la
realidad y la humanidad. Al observar la vida del Cardenal Ruini, cómo vivió y
cómo dejó este mundo, podemos captar un signo de la fuerza y la solidez con
que el hombre crece y madura cuando encuentra el centro y el eje de su
existencia en la Verdad que proviene de Dios", manifestó el Santo Padre.
Luego
de la Liturgia Eucarística, se llevó a cabo el Rito de la Última Recomendación
y Despedida, en donde se recuerda el Bautismo del difunto asperjando su cuerpo con
agua bendita e incensándolo.
Al
finalizar esta Santa Misa, los restos mortales de Ruini fueron trasladados
hasta la Catedral de Reggio Emilia, en Italia, para otra Misa Exequial,
presidida por el arzobispo Giacomo Morandi.
Fuente: Vatican News.