Bendición
se realiza en el centenario del fallecimiento de Antonio Gaudi.
David
Mora, periodista
Este
miércoles 10 de junio, el Papa León XIV presidió la Santa Misa en la Basílica
de la Sagrada Familia, en Barcelona, y bendijo la torre de Jesucristo. En la
celebración estuvieron presentes el rey de España, Felipe VI, y la reina
Letizia.
En
su homilía, el Santo Padre agradeció a las autoridades civiles y religiosas
presentes, así como a todas las personas que participaron del momento. Hablando
en catalán, el Papa destacó que la Basílica de la Sagrada Familia abre sus
puertas para invitar a cada persona a acercarse al altar y a escuchar la Palabra
de Dios. León XIV recordó que uno de sus predecesores, Benedicto XVI, el 7 de
noviembre de 2010, dedicó este templo.
"Hoy
la Basílica de la Sagrada Familia nos acoge en esta hermosa ciudad, abriendo
sus puertas como si fueran sus brazos para invitar a cada uno a este altar, a
escuchar la Palabra de Dios. Es un templo que nos constituye en una familia
amada por el Señor, alimentada por su propia vida en la Eucaristía. Así es como
la ciutat comtal y toda Cataluña se reúnen en este templo, signo también de
unidad y de concordia, y alzan su mirada para encontrarse con el rostro de Dios
Padre, resplandeciente en su Hijo hecho hombre, Jesucristo", manifestó el
obispo de Roma.
Por
otro lado, recordó que la Iglesia se construye con las "piedras vivas",
haciendo referencia a cada uno de los bautizados, y destacó que la Basílica de
la Sagrada Familia sigue en construcción, lo cual puede recordar que "la vida
cristiana siempre es un camino, porque se trata de un proyecto que Dios lleva a
cabo".
"No
habitamos, pues, una obra inacabada, sino un templo aún en construcción. Su
imperfección no es un defecto, porque da testimonio de un deseo; no significa
una carencia, sino que expresa una promesa que queremos honrar con coherencia.
Nuestra gratitud se convierte entonces en compromiso, al tiempo que cooperamos
en el proyecto de Dios, es decir, en la construcción a la que Él mismo nos
llama. Puesto que somos templo del Espíritu Santo, esta obra coincide con
nuestra vida, que Dios concibe como una obra maestra que debemos realizar
juntos y nos llama a colaborar con Él", indicó el Papa.
León
XIV finalizó su predicación haciendo referencia a la arquitectura de esta Basílica,
habló sobre la cruz que corona el templo, también mencionó las tres fachadas de
la estructura; una donde se cuenta cómo Dios en encarnó y nació hecho Hombre en
Belén, la otra cuenta su sacrificio en la pasión, y la tercera cuenta su gloria
en la resurrección.
"La
belleza de este templo nos anima a aprender cada vez más de nuestro Maestro y
Señor el arte de vivir según su Evangelio. Mientras alzamos la mirada
hacia Él, el Crucificado Resucitado, comprometámonos a levantar el rostro de
quienes yacen en el polvo. Y demostremos así que la Sagrada Familia es la
iglesia más alta del mundo, no para destacar en clasificaciones mundanas, sino
para guiar los pasos del pueblo de Dios que peregrina en España, con la cruz
que ilumina el camino, como una lámpara encendida en la espera del regreso del
Esposo", finalizó el Santo Padre en su homilía.
Al
terminar la Santa Misa, León XIV salió al atrio del templo y bendijo la torre
de Jesucristo, asperjándola con agua bendita, como también a todos los
presentes. Esta bendición se realizó en el centenario del fallecimiento del
arquitecto Antonio Gaudi, el creador de la Basílica de la Sagrada Familia. Gaudi
fue declarado venerable por el Papa Francisco el 14 de abril de 2025.
Para
celebrar el evento, se realizaron varios espectáculos con drones y juegos artificiales.
Fuente: Vatican News.