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Papa

El Papa se encuentra con diputados españoles

León XIV emitió discurso en el Congreso

El Papa habla sobre dignidad humana. 
David Mora, periodista
Este lunes 8 de junio, el Papa León XIV se convirtió en el primer obispo de Roma que da visita y da un discurso en el Congreso de los Diputados de España en el que trató temas de la sociedad actual como la libertad, la defensa de la vida, la familia, la educación, la migración, la tecnología, la paz, el rearme y la libertad religiosa. 

El Santo Padre comenzó su discurso cuestionando qué concepción de la persona humana inspira las leyes y qué tipo de sociedad construye esas leyes, para responderla León XIV citó a Don Quijote de la Mancha cuando dice que "la libertad es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos". 

El primero de los puntos que León XIV tocó fue la defensa de la vida desde su concepción hasta su muerte natural, detallando que "no es una cuestión parcial ni un interés confesional", sino "una meta de civilización", porque "la grandeza moral de una nación se manifiesta, sobre todo, en su capacidad de acompañar, proteger y amar aquellas vidas que atraviesan mayor fragilidad". También destacó que la familia es la "primera escuela de humanidad". 

Al tocar el tema de la migración, el Sucesor de San Pedro dijo que se trata de una "cuestión eminentemente moral y jurídica", pidiendo vías seguras y legales con acogida respetuosa. "La situación de los migrantes y refugiados exige una respuesta que mire a las personas, afronte las causas que las obligan a partir y vaya más allá de la mera gestión de flujos. De ahí nace una doble exigencia de justicia social: ofrecer vías seguras y legales, una acogida respetuosa y posibilidades reales de integración; y promover, al mismo tiempo, el derecho a permanecer en la propia tierra, trabajando para que nadie tenga que abandonar su hogar por falta de paz, seguridad o condiciones dignas de vida, por las desigualdades económicas y los efectos de la crisis climática", manifestó. 

Por otro lado, León XIV volvió a tocar el tema de la paz, recordando que "toda guerra constituye una dolorosa derrota de la capacidad de negociar", porque "las armas imponen un silencio temporal; pero nunca podrán edificar una paz auténtica y duradera". 

"Por eso, preocupa que, en diversos lugares del mundo, y también en Europa, vuelva a presentarse el rearme como respuesta casi inevitable ante la fragilidad del escenario internacional. La verdadera seguridad, en cambio, nace de la justicia, del diálogo paciente, del respeto al derecho internacional y de una política capaz de poner la vida de los pueblos por encima de los intereses que se benefician de la guerra. También el desarrollo de las nuevas tecnologías y de la inteligencia artificial en el ámbito militar exige una vigilancia ética rigurosa, para que las decisiones sobre la vida y la muerte nunca sean descargadas sobre automatismos ni sustraídas a la responsabilidad moral de la persona humana. La comunidad internacional está llamada a redescubrir el valor indispensable del diálogo como camino paciente hacia acuerdos justos y duraderos, fundados en el respeto a los tratados, en la transparencia de la acción diplomática y en la voluntad sincera de anteponer la paz al recurso a la fuerza. De ahí nacen la confianza y la esperanza", comentó el Santo Padre. Prevost finalizó su discurso indicando que "una ley no alcanza su verdadera grandeza por el mero hecho de haber sido formalmente aprobada; la alcanza cuando puede comparecer ante la dignidad de la persona y salir de ese examen sin avergonzarse".

Al momento de terminar su intervención, el Papa fue ovacionado por siete minutos. 
 Fuente: ACI Prensa.