Segundo día de la Semana de Reflexión Teológica
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¿A
quién se le puede dar la Unción de los Enfermos?
David
Mora, periodista
Este
miércoles 20 de mayo, continuó la Semana de Reflexión Teológica; en la que los
sacerdotes de la Arquidiócesis de San José recibieron una formación sobre el
Sacramento de la Unción de los Enfermos, en el Seminario Nacional Nuestra
Señora de los Ángeles, en Paso Ancho.
La
primera exposición titulada "Perspectiva bíblica de la Unción de los Enfermos",
estuvo a cargo del Padre Glenn Aráus, sacerdote agustino y docente de griego.
El
presbítero destacó que las principales fuentes bíblicas para el Sacramento de
la Unción de los Enfermos son el texto del Evangelio de San Marcos 6,13; que dice: "Echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los
sanaban", y la carta del apóstol Santiago 5, 14-15; que indica: "¿Está enfermo
alguno entre vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él
y le unjan con óleo en el nombre del Señor. Y la oración de la fe salvará al
enfermo, y el Señor hará que se levante, y si hubiera cometido pecados, le serán
perdonados".
Analizando
estos textos en griego, el Padre Aráus explicó que entre todos los evangelios
se registran 37 milagros hechos por Jesucristo, de ellos 25 son curaciones a
enfermos; por lo que esto es algo fundamental en su mensaje, aunque estas
implican que la persona tenga fe, ya que en la mayoría dice la frase: "Tu fe te
ha salvado". En el texto de San Mateo, Jesús está enviando a sus discípulos a
predicar de dos en dos a diferentes regiones, pero no les dice que unjan a
enfermos, Aráus indicó que probablemente se trate de una fidelidad de los discípulos
hacia lo que Jesús les mandó y fidelidad a los seres humanos, con diversas
situaciones que se les fueron presentando durante su misión.
Con
respecto al texto de Santiago, el clérigo manifestó que el hecho de mandar a
llamar a un presbítero probablemente suponía que la enfermedad que la persona
padecía le imposibilitaba participar de la asamblea en las primeras comunidades
cristianas; y que aunque no especifica cómo, el apóstol aconseja orar y cantar
salmos en el momento de la unción, la cual tiene un alto valor religioso y no
debe tomarse como algo mágico o terapéutico.
Luego
de un receso, tuvo lugar la exposición: "La Unción de los Enfermos: Carácter sacramental
y gracia propia", a cargo del vicario parroquial de la Iglesia La Soledad, en
San José, el Padre Henry Chacón, quien además es docente en la Universidad
Católica (UCAT).
El
clérigo hizo un recorrido de cómo la Iglesia Católica ha comprendido el Sacramento
de la Unción de los Enfermos a través de los siglos. Comenzó recordando el
Concilio de Trento, que en el siglo XVI dio respuesta a las reformas de Martín
Lutero, que había aceptado solo los sacramentos del Bautismo y la Eucaristía,
rechazando los otros cinco.
En
octubre de 1556, cuando se emite el Catecismo de San Pío V, se indica que la Unción
de los Enfermos solamente se debe dar a las personas que están en peligro de
muerte inminente por su enfermedad.
En
la década de 1960, durante el Concilio Vaticano II, el Papa San Pablo VI revisó
el rito y lo adaptó a los tiempos actuales, ampliando quienes pueden recibir el
sacramento: Enfermos graves, personas de edad avanzada, niños enfermos que ya
tengan uso de razón, personas que van a tener una cirugía importante; personas
que en su momento pidieron la Unción, aunque ya no son conscientes y cuando hay
duda de la muerte de la persona.
El
Padre Chacón realizó una reflexión con las intervenciones de varios sacerdotes
donde analizaron sobre si la Unción de los Enfermos se puede extender a las
personas que tienen padecimientos psiquiátricos y psicológicos, tendencias suicidas,
sufran tentaciones fuertes, estén pasando por un luto o vivan con amenazas de
muerte.
La
charla finalizó con la conclusión de que no existen documentos magisteriales
que hablen sobre el tema, pero que se espera que en algún momento se deba
revisar el asunto; ya que existen numerosos casos de personas que piden el
sacramento debido a estas situaciones.