Responsive image

Papa

León XIV ordena 10 nuevos sacerdotes

Celebración se realizó en el Domingo del Buen Pastor

·         Mantener la puerta de la Iglesia abierta, no ser obstáculo ni filtro.

 

David Mora, periodista

El pasado domingo 26 de abril, Domingo del Buen Pastor, el Papa León XIV presidió la Santa Misa en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, en la que ordenó a 10 nuevos sacerdotes; ocho para la Diócesis de Roma, uno para la India y otro misionero.

Los neopresbíteros de Roma son Guglielmo Lapenna, Giorgio Larosa, Jos Emanuele Nleme Sabate, Giovanni Emanuele Nunziante Salazar, Antonino Ordine, Yordan Camilo Ramos Medina, Daniele Riscica y Cristian Sguazzino; mientras que el Padre Armando Roa, mexicano, fue ordenado para la Diócesis de Miao, en la India, y el Padre Selwyn Pinto, nacido en Arabia Saudita, está incardinado en el Instituto de Cristo Redentor, Misioneras y Misioneros Identes.

Durante su homilía, el Santo Padre exhortó a los ordenandos a mantener la puerta de la Iglesia "abierta" para todos, sin ser un "obstáculo" o un "filtro" para quienes quieran entrar. Esto fue haciendo referencia al Evangelio proclamado, en el que Jesús dice: "Yo soy la puerta".

"Hoy más que nunca, especialmente cuando los números parecen marcar una distancia entre las personas y la Iglesia, ¡mantengan la puerta abierta! Dejen entrar y estén listos para salir. Es otro secreto para sus vidas: ustedes son un canal, no un filtro. Muchos creen que ya saben lo que hay detrás de ese umbral. Llevan consigo recuerdos, quizás de un pasado lejano; a menudo hay algo vivo que no se ha apagado y que los atrae; pero otras veces hay algo más, que aún sangra y provoca rechazo. El Señor lo sabe y espera. Sean reflejo de su paciencia y de su ternura. ¡Ustedes son de todos y para todos! Que este sea el perfil fundamental de su misión: mantener libre el umbral y señalarlo, sin necesidad de muchas palabras", manifestó el obispo de Roma.

Por otro lado, el Sumo Pontífice habló del celibato sacerdotal, que lo comparó con el amor de los esposos en el matrimonio; porque ?el amor que inspira el celibato por el Reino de Dios debe cuidarse y renovarse siempre, porque todo afecto verdadero madura y se vuelve fecundo con el tiempo?.

León XIV llamó a los nuevos sacerdotes a vivir un modo de amar específico, delicado y exigente, además de dejarse amar en libertad.

"Las comunidades a las que serán enviados son lugares donde el Resucitado ya está presente, donde muchos ya lo han seguido de manera ejemplar. Reconocerán sus llagas, distinguirán su voz, encontrarán a quienes se lo indicarán. Son comunidades que los ayudarán también a ustedes a ser santos. Y ustedes ayúdenlas a caminar unidas en pos de Jesús, el Buen Pastor, para que sean lugares de la vida que renace y se comunica. Con frecuencia, lo que les falta a las personas es un lugar donde experimentar que juntos es mejor, que juntos es hermoso, que es posible vivir juntos. Facilitar el encuentro, ayudar a reunirse con quienes de otro modo no se conocerían nunca y acercar a los contrarios está íntimamente unido a la celebración de la Eucaristía y la Reconciliación. Reunir es, siempre y nuevamente, establecer la Iglesia", manifestó el Papa.

Los nuevos sacerdotes realizaron las promesas delante de León XIV, recibieron la imposición de manos por parte de él y los presbíteros concelebrantes, tuvo lugar la Oración Consecratoria, fueron revestidos con la estola y la casulla, se les ungieron las manos con el Santo Crista y se les entregaron las ofrendas, con lo cual se les da la autoridad de presidir la Santa Misa.

 

Fuentes: Vatican News y ACI Prensa.