Sagrada Imagen fue llevada hasta la Capilla Divina Misericordia
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Develan
fotografía de Monseñor Sanabria con "La Negrita".
David
Mora, periodista
Con
motivo del Centenario de la Coronación Pontificia de la Sagrada Imagen de
Nuestra Señora de los Ángeles, la celebración culminó este domingo 26 de abril
con una procesión donde se llevó a la Patrona de Costa Rica hasta la Capilla de
la Divina Misericordia, que pertenece a la Parroquia San Rafael Arcángel, en
Oreamuno de Cartago, donde se encuentran los restos del segundo arzobispo
metropolitano de San José, Monseñor Víctor Manuel Sanabria.
La
actividad comenzó a las 9 de la mañana, con una Santa Misa en la Basílica de
Nuestra Señora de los Ángeles; la cual fue presidida por el obispo de la
Diócesis de Cartago, Monseñor Mario Quirós; el obispo emérito de Cartago,
Monseñor José Francisco Ulloa; el obispo emérito de la Diócesis de San Isidro
de El General, Monseñor Gabriel Enrique Montero, junto a sacerdotes y
seminaristas.
Durante
la homilía, Monseñor Quirós recordó que el Cuarto Domingo de Pascua se dedica a
la figura de Jesucristo como El Buen Pastor, por eso llamó a escuchar su Palabra.
"En
esta mañana, donde continuamos celebrando signo especial del Centenario de la
Coronación Pontificia de la Imagen venerada de Nuestra Señora de los Ángeles;
María también nos enseña, en comunión con los apóstoles, a permanecer al lado
de su Hijo, el Pastor por excelencia. María es modelo, sin lugar a dudas, de
escucha dócil de la voz de Dios. Aprendamos a escuchar con docilidad la voz de
su Hijo en estos tiempos de mucha necesidad de Dios, de principios que nos
permitan cultivar nuestra libertad responsable y compromiso con los más altos
ideales, que nos caracterizan como verdaderos discípulos de Jesús.
Permanezcamos al lado de él como ovejas de su rebaño", manifestó el prelado.
Pasadas
las 10 de la mañana, minutos después de que la Santa Misa finalizara, comenzó
la procesión en la que "La Negrita" fue llevada en su anda y con la estructura
que sostiene la Corona Pontificia, entre aplausos, música y oraciones.
Minutos
antes de que la Sagrada Imagen ingresara a la capilla, se develó un retrato de
Monseñor Sanabria sobre su tumba, en la que se le ve sosteniendo a la Patrona
de Costa Rica, esa fotografía pertenece al momento en que la Virgen fue
reencontrada en mayo de 1950, luego de hacer estado desaparecida por una
semana. Sanabria fue uno de los obispos que más promovió la devoción por
Nuestra Señora de los Ángeles e investigó datos históricos sobre su hallazgo,
un elemento de su legado es haber llamado a la joven que encontró la imagen
Juana Pereira, cuando no existe registro de cómo se llamaba esta persona. El
obispo explicaba que descubrió que, en aquel entonces, el nombre más común era
Juana y el apellido con más relevancia era Pereira, por lo que decidió juntarlos
y darle este nombre.
La
Patrona de Costa Rica regresó a la Basílica Nuestra Señora de los Ángeles, en
horas de la tarde, subiendo por la calle Las Cortinas, y bajando por la calle
de la Cruz de Caravaca.