Bendición "Urbi et Orbi" en el Domingo de Resurrección
·
León
XIV convoca a Vigilia Oración por la Paz para el próximo 11 de abril.
David
Mora, periodista
En
su primer Domingo de Resurrección como Pontífice, el Papa León XIV dio la
bendición "Urbi et Orbi" desde el balcón central de la Basílica de San Pedro.
Aprovechó la ocasión para hacer un llamado a la paz en el mundo y al cese de
las guerras.
Luego
de los honores como jefe de Estado del Vaticano, el Santo Padre, ante más 50.000
fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, afirmó que "la paz que Jesús
nos da no es una que simplemente silencia las armas, ¡sino una que toca y
transforma el corazón de cada uno de nosotros!".
"La
fuerza con la que Cristo resucitó no es violenta. Es semejante a la de un grano
de trigo que, al marchitarse en la tierra, crece, se abre paso entre los
terrones, brota y se convierte en una espiga dorada. Es aún más parecida a la
de un corazón humano que, lastimado por una ofensa, rechaza el instinto de
venganza y, lleno de bondad, reza por quien le ha ofendido. Esta es la
verdadera fuerza que trae la paz a la humanidad, porque genera relaciones
respetuosas a todos los niveles: entre las personas, las familias, los grupos
sociales y las naciones. No busca el interés particular, sino el bien común; no
pretende imponer su propio plan, sino contribuir a diseñarlo y a ponerlo en
práctica junto con los demás", manifestó el obispo de Roma.
En
medio de su mensaje, León XIV convocó a todos los creyentes, e invita a los no
creyentes, a unirse a él el próximo sábado 11 de abril, en una Vigilia de
Oración por la Paz, que se celebrará en la Basílica vaticana.
León
XIV recordó a su predecesor, el Papa Francisco; quien el Domingo de
Resurrección del año pasado, horas antes de fallecer, se lamentaba: "¡Cuánto
deseo de muerte vemos cada día en los numerosos conflictos que afectan a
diferentes partes del mundo!".
"Nos
estamos acostumbrando a la violencia, nos resignamos a ella y nos volvemos
indiferentes. Indiferentes a la muerte de miles de personas. Indiferentes a las
consecuencias de odio y división que siembran los conflictos. Indiferentes a
las repercusiones económicas y sociales que producen, y que todos sufrimos",
advirtió el Santo Padre.
También
realizó un llamado a no ser indiferentes al sufrimiento de los demás ni a
resignarse ante el mal; también llamó a dejar el deseo de dominación y poder.
Antes
de dar la bendición, León XIV felicitó al mundo entero por la Pascua en 10
idiomas: Italiano, francés, alemán, inglés, español, portugués, polaco, árabe,
chino y latín.
Luego
de cantar el Regina Coeli, el cardenal protodiácono, Dominique Mamberti,
anunció que el Papa concedió la Indulgencia Plenaria a todos los fieles
presentes a quienes reciban la bendición a través de los medios de
comunicación.
El
Papa finalizó dando la bendición.
Fuente: Vatican News.