Procesión del Santo Encuentro en San José
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¿Por
qué se llama "Procesión del Santo Encuentro"?
David
Mora, periodista
La
mañana de este 3 de abril, Viernes Santo, se vivió la Procesión del Santo
Encuentro, en la que se representa el camino de Jesús cargando la cruz, desde
la casa de Poncio Pilato hasta el Gólgota, donde fue crucificado.
A
eso de las 10:30 de la mañana, se representó la condena de Jesús ante Pilato
con la lectura del edicto, que se realizó en el atrio de la Iglesia La Soledad.
Inmediatamente comenzó la procesión con la imagen de Jesús Nazareno, saliendo
por el Barrio Chino y tomando la Avenida Segunda.
El
recorrido estuvo presidido por el arzobispo metropolitano de San José, Monseñor
José Rafael Quirós; acompañado por el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de
San José, Monseñor Daniel Blanco, el prefecto de la Catedral Metropolitana
Santuario Nacional San José, el Padre German Rodríguez, junto a los sacerdotes
de las parroquias capitalinas.
Esta
procesión se le denomina "del Encuentro", porque durante el recorrido se hacen
pausas para representar encuentros de Jesús a lo largo de su vida: Con María
Magdalena; a quien liberó de siete demonios, con la samaritana; a quien le
pidió de beber al pie de un pozo, con la Verónica; una escena que no está en la
Biblia, pero que la tradición asegura que se trató de una mujer que le limpió
el rostro ensangrentado mientras cargaba la cruz y que el líquido formó el
rostro tres veces en el lienzo, el encuentro con las mujeres de Jerusalén; que
el Evangelio de San Lucas narra diciendo que Jesús las consoló al ver que
lloraban por él; el encuentro con Simón de Cirene; un hombre del campo al que
obligaron a ayudarle a Cristo a cargar la cruz, y el encuentro con la Virgen
María; que ningún texto bíblico lo asegura, aunque por tradición se supone que
ocurrió ya que el evangelista San Juan cuenta que ella estaba al pie de la
cruz, es decir, llegó hasta el Gólgota siguiéndolo.
La imagen de la Virgen de los Dolores salió de la Parroquia La Dolorosa, pasando frente a la Catedral Metropolitana y tomó la Avenida Segunda. El encuentro se produjo al costado sur del Teatro Nacional. Monseñor Quirós fue el encargado de dar la predicación en esta escena, quien destacó el trabajo de muchas madres que luchan por el bien de sus hijos y pidió el cese de la violencia.
"Veamos
en María a tantas madres luchadoras, que con alegría y fortaleza no se avergüenzan
de su maternidad, que no la ven como una esclavitud; sino que la viven a profundidad
con gratitud sincera. Como creyentes, por las situaciones difíciles, cualquiera
que sea por las que se esté pasando, qué hermoso pensar en nuestra Madre
Santísima, que sale al nuestro encuentro, su amor no se agota, alcanza para
todos, y su intercesión ante su Hijo es fortaleza que nos reanima en momentos
difíciles", manifestó el arzobispo metropolitano.
El
calvario se realizó en el Parque Central de San José, donde Monseñor Blanco fue
el encargado de realizar una reflexión sobre el valor del sacrificio de Jesús
en la cruz, citó a San Antonio de Padua cuando dijo: "En ningún otro lugar el
hombre puede darse mejor cuenta de cuánto vale que mirándose en el espejo de la
cruz".
"¡Cuántas
veces hemos querido responder a injusticias con la fuerza o la venganza! Pero
Jesús nos da testimonio de amor y de perdón, y al mirarlo colgado en la cruz,
el amor con el que lo hemos seguido hasta aquí debe ser el mismo, del perdón,
el de la plegaria, el de la reconciliación", indicó el obispo.
Los
prelados invitaron a los fieles a seguir viviendo el Triduo Pascual.