Gesto se realiza antes de Semana Santa
·
Evitar
las distracciones, centrar la mirada en Jesucristo.
David
Mora, periodista
Si
usted fue a la Santa Misa el pasado sábado por la tarde o durante este domingo,
es posible que haya notado que todas las imágenes del templo están tapadas con
telas moradas. Este es un gesto opcional que se puede realizar una semana antes
de celebrar el Triduo Pascual.
El
Misal Romano indica que a partir del Quinto Domingo de Cuaresma se pueden
cubrir todas las imágenes como un signo catequético; aunque la Cuaresma está
centrada en preparar a los católicos para renovar sus promesas bautismales, a
partir de la quinta semana se empieza a centralizar el enfoque en los misterios
de la Pasión de Cristo, incluso a esta semana se le llama "Semana de Pasión" o "Semana
de Dolores".
El
objetivo de cubrir las imágenes religiosas es que los fieles no tengan
distractores en estos días, además de orientar a los fieles a la penitencia con
este signo, que puede ser visualmente incómodo; recordando que el sentido de la
veneración a la Virgen María y a los santos es Cristo Resucitado, porque sin él "vana sería nuestra fe".
Antes
de la Reforma Litúrgica, este signo era obligatorio y sólo se podía descubrir
la imagen de Nuestra Señora de los Dolores el viernes de esta semana (Antiguamente
se celebraba el viernes antes de Semana Santa, luego se trasladó la memoria obligatoria al 15 de setiembre). Las imágenes de la Pasión del Señor solamente
se descubrían cuando iban a salir en procesión.
La
imagen de Jesucristo crucificado es descubierta el Viernes Santo, al comienzo
del Rito de la Adoración de la Cruz; esta entra por la nave central, se hace por partes; primero cada uno de los brazos y luego se deja ver la
imagen completa, mientras se dice tres veces: "Mirad el árbol de la Cruz donde
estuvo clavado el Salvador del mundo", y el pueblo responde: "Venid, adoremos".
Si
en el templo hay más crucifijos, estos se descubren al finalizar la Liturgia de
la Pasión del Señor.
Todas
las demás imágenes que hay en el templo se deben descubrir el Sábado Santo,
momentos antes de que inicie la Vigilia Pascual, la cual celebra la Resurrección
de Jesucristo, los fieles renuevan sus promesas bautismales y por lo tanto, es
el fin de la penitencia cuaresmal.