Responsive image

Iglesia

Reparar y prevenir abusos en ambientes eclesiales

Costa Rica es sede del V Congreso Latinoamericano de CEPROME

·         León XIV llama a asumir la cultura de la prevención, la escucha de las víctimas y el testimonio de la ternura de Cristo.

 

David Mora, periodista

A partir de este martes 3 y hasta el jueves 5 de marzo, Costa Rica es la sede el V Congreso Latinoamericano de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores (CEPROME), este se trata sobre la reparación y prevención de abusos en ambientes eclesiales. El congreso se realiza en el Hotel Doubletree by Hilton Cariari, en Belén de Heredia.

El evento cuenta con la participación de 24 obispos del mundo, entre ellos los de la Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR), 40 órdenes religiosas, además de cientos de sacerdotes, diáconos y seminaristas.

El Papa León XIV emitió un mensaje a los participantes de este congreso, este fue emitido el 6 de enero de 2026, y fue leído por el nuncio apostólico en Costa Rica, Monseñor Mark Gerard Miles. En el texto, el Sumo Pontífice indica que la Iglesia está llamada a reparar el daño causado por los abusos en sus ambientes, pero también en formar con protocolos de prevención.

"El camino de reparación al que la Iglesia está llamada no puede reducirse a una serie de cumplimientos formales. Exige, por el contrario, una verdadera conversión en la justicia: personal, pastoral e institucional. Los responsables de las Iglesias locales tienen en este proceso una responsabilidad particular e indelegable. Están llamados no sólo a garantizar normas y procedimientos, sino a asumir en primera persona una cultura del cuidado capaz de prevenir el abuso, de escuchar a las víctimas y de dar testimonio de la ternura de Cristo, transformando las heridas en rendijas de esperanza", comunicó el Santo Padre.

Por su parte, el obispo de Limón y presidente de la CECOR, Monseñor Javier Román, expresó que detrás de cada caso de abuso, "hay un rostro y una historia que se fracturan", además recalcó que "la víctima no sufre sólo un momento de violencia; muchas veces retrocede años en su proceso humano y espiritual", sufriendo daños en su confianza, su autoestima y su fe.

"La Iglesia no es una institución como cualquier otra. Es el lugar donde todos debemos sentirnos seguros, amados, cuidados y acogidos. Por eso duele ver cómo, después de estos hechos, muchos se alejan, pierden la confianza y se marchan heridos. Debemos reconocer con humildad nuestra responsabilidad. En ocasiones dolorosas y puntuales no hemos sabido cuidar con suficiente vigilancia y ternura el rebaño que se nos encomendó. Y no hablamos solo del crimen del abuso sexual: también existen los abusos de poder, de conciencia y de autoridad espiritual. Todo ello hiere y oscurece el rostro de Cristo que deberíamos transparentar. Po eso, hoy, también yo pido perdón de corazón", indicó el obispo.

También se tuvo la intervención del obispo de Ciudad Quesada y presidente de la Comisión Nacional de Protección de Menores (CONAPROME), Monseñor José Manuel Garita; quien habló sobre los esfuerzos en la formación de este tema.

"Todos estamos trabajando fuerte por fortalecer en nuestra Iglesia la cultura del cuidado, por cambiar paradigmas y luchar contra estructuras rígidas que pueden dar pie a los abusos. Algunas veces encontramos resistencias, dificultades y podríamos desanimarnos, pero en este encuentro, tenemos la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de nuestro apostolado y, sobre todo, de tomar conciencia de nuestra responsabilidad como Iglesia ante la justicia y la reparación para con las víctimas".

Los participantes provienen de 21 países: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Italia, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela y Costa Rica.