Se realizó envío de Ministros Extraordinarios de la Comunión
·
Enfermedad
como medio de santificación.
David
Mora, periodista
Este
sábado 7 de febrero, en la Arquidiócesis de San José se vivió la Jornada de
Dolor por las Misiones con una celebración en la Catedral Metropolitana, en la
participaron cientos de Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión (MEC)
de diferentes parroquias, a quienes se les realizó un envío para su misión.
Al
inicio, se realizó una Hora Santa, en la que se oró por todos los enfermos y
los misioneros que les atienden, y luego se procedió a celebrar la Santa Misa,
la cual fue presidida por el arzobispo metropolitano de San José, Monseñor José
Rafael Quirós; quien fue acompañado en la concelebración por el director
arquidiocesano de las Obras Misionales Pontificias y cura párroco de San Pablo
de Heredia, el Padre Manuel Peña.
Durante
su homilía, el prelado manifestó que la enfermedad es una oportunidad para
unirse al Señor en su sufrimiento y ofrecerlo como medio de santificación.,
pero también llamó a los creyentes a socorrer a aquellos que sufren.
"La
enfermedad física o cualquier otro tipo de enfermedad, ante el dolor, hay
quienes le hayan expresado al Señor: ?¿Por qué me mandas esto??. Más bien, es
el momento de asumir y abrazar, en medio de la limitación, ese dolor, esa
enfermedad, para unirse al Señor y abrazar al crucificado y con él experimentar
el alivio. Ante todo, recordemos también que se nos invita en esta jornada a
que nos acompañemos unos a otros en esta realidad; a no ser indiferentes ante
la enfermedad de los hermanos y a no ser indiferentes ante las distintas
realidades de dolor que se experimentan en el mundo", expresó el arzobispo
metropolitano.
Por
otro lado, Monseñor Quirós resaltó a todos los misioneros que asisten a los
enfermos en los hospitales, quienes se ocupan de los adultos mayores y a los
hijos que cuidan de sus padres. Por ellos pidió a Dios que les asista con
fortaleza, además de llamar a los fieles a ser "agentes de misericordia" en el
mundo.