Plegaria se extiende durante una semana
· "Un
solo cuerpo y un solo Espíritu".
David
Mora, periodista
Este
domingo 18 de enero inició la Semana de Oración por la Unidad de los
Cristianos, que se realizará hasta el próximo domingo 25 de enero, bajo el lema "Un solo Espíritu, una sola esperanza".
Esta
semana de oración se originó en 1740, en Escocia; donde un movimiento pentecostal
de renovación espiritual promovía la oración en común entre las distintas
iglesias. Fue el Papa León XIII quien estableció esta oración durante una
octava, la cual vinculó a la Fiesta de Pentecostés.
La
primera vez que se celebró esta semana formalmente fue en 1908, la iniciativa fue
el reverendo Paul Wattson, un sacerdote episcopaliano estadounidense, quien un
año después se convirtió al catolicismo.
Algunos
de los gestos donde se ha manifestado la unidad entre cristianos de diferentes
denominaciones han sido el encuentro entre el Papa San Pablo VI y el Patriarca
Atenágoras I, quienes rezaron juntos, y el pasado 28 de noviembre, el Papa León
XIV se encontró con el Patriarca Ecuménico Bartolomé, quienes profesaron conjuntamente
el Credo Niceno-Constantinopolitano, en el contexto del 1700 aniversario del
Concilio de Nicea.
En
2026, el lema de la Semana de Oración está centrado en el cuarto capítulo de la
carta de San Pablo a los cristianos de Éfeso: "Un solo es el cuerpo y uno solo
el Espíritu, como una es la esperanza a la que habéis sido llamados".
Los
encargados de realizar la convocatoria fueron el Dicasterio para la Promoción
de la Unidad de los Cristianos y la Comisión de Fe y Constitución del Consejo Ecuménico
de las Iglesias; por otro lado, los materiales y las reflexiones de esta
edición fueron hechos por la Iglesia Apostólica Armenia. La versión definitiva de
los textos fue elaborada durante un encuentro realizado del 13 al 18 de octubre
de 2024, en Echmiadzín, en Armenia.
El
Departamento para las Relaciones Interconfesionales de la Iglesia Apostólica
Armenia coordinó a un grupo de cristianos que hicieron la primera propuesta, la
cual revisaron y el equipo internacional designado por el Dicasterio y el
Consejo Ecuménico de las Iglesias ayudó a completarla, lo cual dio origen a los
textos oficiales.
Fuente: ACI Prensa.