Todos los días tomamos decenas de decisiones que parecen insignificantes: qué desayunar, cómo reaccionar ante un imprevisto en carretera o a qué dedicar el tiempo. En la Revista Vida y Esperanza, la coach Stephanie Campos, autora del libro Las caras de la soledad, conversó con la presentadora Nubia sobre cómo esas pequeñas elecciones van construyendo, poco a poco, el rumbo de nuestra vida.
No solo cuentan las grandes decisiones
Solemos pensar que las decisiones importantes son las grandes: con quién casarse, dónde vivir o qué estudiar. Sin embargo, Campos recordó que los hábitos cotidianos, como tomar agua o cuidar la alimentación, también marcan la salud y el bienestar. En muchos casos, explicó, no se trata de si algo nos gusta o no, sino de lo que realmente necesitamos.
“Hoy somos el resultado de las decisiones que tomamos ayer, pero mañana vamos a ser el resultado de las decisiones que estamos tomando hoy”.
Stephanie Campos, coach y autora.
Asumir responsabilidad en lugar de culpar a otros
Una de las ideas centrales de la conversación fue dejar de «hacer las de Pilatos», es decir, lavarse las manos y culpar a los demás por la propia situación. Para la invitada, el primer paso es preguntarse con honestidad qué parte de lo que se está viviendo depende de las propias decisiones, y revisar también el corazón, las emociones y los pensamientos, porque desde ahí es donde se decide.
Campos señaló además que muchas reacciones ocurren en cuestión de segundos, por lo que es necesario pedirle a Dios dominio propio para no actuar de forma impulsiva y evitar consecuencias que después cuesta reparar.
«Todo me es lícito, pero no todo me conviene»
Con esta enseñanza de san Pablo (1 Corintios 6, 12), la coach recordó que Dios nos dio libertad, no libertinaje. Podemos elegir, pero no todo lo que elegimos trae consecuencias positivas. Por eso propuso definir primero un norte —cómo queremos estar dentro de cinco años en lo personal, familiar, profesional, físico y espiritual— y luego preguntarse qué decisiones hay que tomar hoy para llegar ahí.
El riesgo de postergar
La conversación también abordó la tendencia a dejar lo importante para mañana. Campos advirtió que vivimos en una cultura del mínimo esfuerzo, donde todo es inmediato, y que cualquier cambio real exige dos palabras que incomodan: sacrificio y disciplina. Muchas personas, agregó, solo reaccionan cuando ya tienen «el agua hasta el cuello», por ejemplo ante un diagnóstico médico grave, cuando sería más sabio actuar desde la prevención.
Lo mismo aplica a las relaciones personales. Hay quienes necesitan tomar hoy decisiones de amor propio y de respeto para salir de vínculos en los que no son valorados, y dejar de atribuir su manera de ser únicamente a su historia familiar. «Todos tenemos el poder de la decisión», afirmó la invitada.
Hagamos que las cosas sucedan
Cambiar implica salir de la zona de confort. Como quien vuelve al gimnasio después de años, al principio duele y los resultados no se ven, pero con el tiempo el esfuerzo da fruto. Campos resumió su mensaje en una frase: «Hagamos que las cosas sucedan», y recordó que hay cosas que Dios no va a mover por nosotros, porque nos corresponde poner manos a la obra.
Stephanie Campos es coach y autora costarricense del libro Las caras de la soledad: cómo convertir el dolor y la ansiedad de la soledad en plenitud, una obra con mensaje cristocéntrico que también está a la venta en Radio Fides.
La Revista Vida y Esperanza se transmite de lunes a viernes, de 8:00 a 9:30 a. m., por Radio Fides 93.1 FM y San José TV. Escuchar en vivo · Ver más programas en YouTube




