El Caribe llega a Cartago

Segundo día de la novena en honor a Nuestra Señora de los Ángeles


Cultura, música, tradición, pero sobre todo su gente, fue lo que se vivió este viernes 24 de julio en la peregrinación de la Diócesis de Limón, en el segundo día de la novena en honor a Nuestra Señora de los Ángeles. Cientos de fieles limonenses caminaron desde Museo Municipal de Cartago, hasta la Basílica de los Ángeles.
El Santo Rosario fue iniciado por el obispo de la Diócesis de Limón y presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, Monseñor Javier Román, acompañado por decenas de sacerdotes. El prelado, en declaraciones a Radio Fides y San José TV, manifestó que Limón tiene varios retos: falta de vocaciones al sacerdocio con comunidades grandes y distantes, además de la evangelización por medio de los laicos.
“Cada una de las parroquias tiene grupos de animación pastoral, hay que hacer un trabajo más fuerte visitando los colegios, yo creo que hemos abandonado la pastoral educativa, yo recuerdo, cuando entré al seminario, aquí en Cartago con los Padres Salesianos, que íbamos a las escuelas a visitar a los sextos e invitarlos a que vinieran al seminario. Yo creo que hay que volver a eso, pero sobre todo animar a los jóvenes a descubrir un camino de santidad”, comentó el obispo limonense, añadiendo que se encuentra agradecido por la intercesión de la Madre de Dios al haber sobrevivido a un infarto en octubre de 2025.
Al llegar al templo, los fieles ingresaron con su obispo y se prepararon para vivir la Santa Misa. Monseñor Román estuvo acompañado en la concelebración por el obispo emérito de Cartago, Monseñor José Francisco Ulloa; quien fue el primer obispo de Limón desde 1994 al 2006, cuando fue nombrado para recién creada diócesis cartaginesa.
“Me da tanta alegría darles el recibimiento a ustedes porque yo llevo a Limón en el corazón…Un saludo a todos ustedes, un abrazo, la más contenta de recibirlos a ustedes, con su obispo y sus sacerdotes, es Nuestra Señora de los Ángeles, ella está feliz con su corazón abierto, para que ustedes desde el Atlántico puedan presentarle sus intenciones, todo lo que traen entre manos. Estamos muy contentos, porque lo mejor de Limón es su gente”, fueron las palabras de Monseñor Ulloa al dar la bienvenida a los fieles limonenses.
Durante su homilía, Monseñor Román destacó el papel de la Virgen María en la historia de la salvación, recordando que sufrió al pie de la cruz de Jesucristo, aunque ella no derramó su sangre. Destacó también como su vida estuvo asociada al plan salvador de Dios.
“El amor no permanece como espectador del sufrimiento, entra en él para transformarlo desde adentro. Eso mismo vivió María, ella no pronunció grandes discursos sobre el dolor; lo ofreció en silencio. Su martirio no consistió en derramar sangre, sino en permitir que la espada anunciada por Simeón atravesara su corazón sin apagar su confianza en Dios, por eso la Iglesia la llama Reina de los mártires”, expresó.
Al finalizar la Santa Misa, se veneró la Sagrada Imagen de Nuestra Señora de los Ángeles y se le ofreció un homenaje musical a la Patrona de Costa Rica.