El arzobispo estadounidense Fulton John Sheen ya forma parte de los beatos en la Iglesia Católica desde este jueves 24 de setiembre. El prelado fallecido en 1979 fue conocido por evangelizar a través de los medios de comunicación.
Su beatificación se realizó en The Dome at America´s Center, en Saint Louis, Missouri, Estados Unidos, y asistieron cerca de 48.000 fieles. La Santa Misa fue presidida por el pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, el Cardenal Luis Antonio Tagle, acompañado en la concelebración por los obispos norteamericanos y cientos de sacerdotes.
Luego del acto penitencial, el obispo de la Diócesis de Peoria, Monseñor Louis Tylka, solicitó al Cardenal Tagle la beatificación de Sheen, posteriormente se leyó la biografía del arzobispo con virtudes de santidad. El purpurado filipino leyó la fórmula de beatificación en nombre del papa León XIV, definiendo su fecha en el santoral cada 9 de diciembre, el aniversario de su fallecimiento.
Durante su homilía, el Cardenal Tagle resaltó la misión de Fulton Sheen, indicando que su ejemplo debe inspirar a quienes se dedican a predicar a Jesucristo.
¿Quién fue Fulton Sheen?

Peter John Sheen nació el 8 de mayo de 1895 en El Paso, Illinois, fue hijo de Newt Sheen y Delia Fulton. Estudió la escuela secundaria en el Spalding Institute, posteriormente estuvo en el Saint Viator College, en Ilinois, y recibió su formación sacerdotal en el Seminario de San Pablo, en Minnesota.
Sheen recibió la ordenación presbiteral el 20 de setiembre de 1919, recibió el apodo de “Fulton” por ser el apellido de soltera de su madre. Ya en 1925 y durante los siguientes 23 años, fue profesor en la Universidad Católica de América, trabajando primero en la Facultad de Teología y Estudios Religiosos, y luego en la Facultad de Filosofía.
La facilidad del Padre Sheen para enseñar hizo que, en 1926, se le diera la oportunidad de grabar sermones dominicales para una emisora en Nueva York. En 1930 se le pidió cubrir el programa radiofónico “The Catholic Hour”, gustando tanto que le pidieron seguir participando semanalmente.
Fulton Sheen se mantuvo por 20 años evangelizando por este medio, abordando temas sobre la devoción a la Virgen María, las virtudes, el pecado, la Eucaristía, los peligros del comunismo, entre muchos otros, siempre inspirado por el pensamiento filosófico de Santo Tomás de Aquino.

Todo este trabajo no se quedó solo en la radio, el Padre Sheen viajó por todo Estados Unidos impartiendo conferencias académicas, participando en misiones, retiros espirituales, impartiendo discursos de graduación y hablando en reuniones con diversas organizaciones católicas. También contestaba numerosas cartas que recibía a diario, publicó 34 libros siendo profesor universitario y 32 más después de dejar la docencia.
El 11 de junio de 1951 Monseñor Fulton Sheen fue ordenado obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Nueva York, donde estuvo hasta 1966.Recién ordenado obispo, Sheen comenzó a conducir “Vale la pena vivir”, programa que emitió episodios desde 1952 a 1957, llegando a alcanzar 30 millones de espectadores semanales, siendo la serie religiosa más vista en la historia de la televisión, también fue ganador de un Emmy.
Entre 1962 y 1965, Sheen estuvo presente en todas las sesiones del Concilio Vaticano II, trabajando en la Comisión para las Misiones con el entonces Padre Joseph Ratzinger (futuro papa Benedicto XVI).

En 1966 fue nombrado obispo de Rochester, cargo que desempeñó hasta 1969, cuando renunció al cumplir 74 años. Desde ese momento, el papa san Pablo VI le otorgó el título personal de arzobispo de Newport, Gales.
El arzobispo falleció por problemas cardiacos el 9 de diciembre de 1979.
Beatificación enfrentó obstáculos
Esta beatificación fue esperada por muchos fieles católicos; sin embargo, tuvo algunos atrasos por diversos motivos:
En 2002 se abrió la causa por primera vez, por lo que fue declarado Siervo de Dios, en 2012 Benedicto XVI lo elevó al título de Venerable.
El primer milagro necesario para su beatificación apareció en 2014; ya que el 6 de marzo de aquel año, la junta de médicos que asesoraba a la Congregación para las Causas de los Santos lo aprobó por unanimidad: Se trata de la recuperación milagrosa de un bebé nacido muerto, hecho que se atribuye a la intercesión del prelado, ya que se le pidió en oración durante la situación de emergencia.
El primer obstáculo se dio en setiembre de 2014, ya que se presentó un problema sobre la propiedad de los restos de Sheen; la Santa Sede “esperaba a que los restos de Venerable Sheen fueran trasladados a Peoria, donde se realizaría una inspección oficial y se tomarían reliquias de primera clase”, pero la Arquidiócesis de Nueva York denegó la solicitud de traslado. Debido a esto, la causa se suspendió.
En marzo de 2019, un tribunal de apelaciones de Nueva York resolvió que los restos del arzobispo debían trasladarse a la Catedral de Santa María en Peoria, por lo que la causa continuó.
El 5 de julio de 2019, el Papa Francisco aprobó el milagro que se presentó en 2014 y el 21 de diciembre estaba prevista la celebración; sin embargo, volvió a retrasarse debido a un informe, producto de una investigación en curso, que estaba pendiente de salir sobre el manejo de casos de abuso sexual por parte del clero en Nueva York, por lo que existía la preocupación de que el prelado hubiera manejado mal algún caso.
Aclarado el hecho de que el prelado no tuvo ninguna mala gestión en estos temas, la Diócesis de Peoria indicó que la beatificación de Sheen se retrasaría más para examinar su vida. Esto motivó a que los que apoyaron su beatificación siguieran trabajando por esta causa.





