Volver a todas las noticias

Monseñor Carvajal recibió curso para nuevos obispos

Desde el pasado 3 y hasta este jueves 10 de setiembre, 147 obispos nombrados en el último año, procedentes de los cinco continentes, participaron de una formación sobre los temas importantes que deben tener en cuenta al inicio de su episcopado.
Entre los cursantes se encontró el nuevo obispo de la Diócesis de Puntarenas, Monseñor Elímar Carvajal, nombrado por León XIV en junio de este año y ordenado el pasado 6 de agosto, en la Parroquia Espíritu Santo, en Esparza.
El prelado contó su experiencia a Radio Fides, mencionó que los obispos fueron divididos entre los que están en una diócesis y los que están en vicariatos apostólicos, también destacó que hubo uno de Inglaterra que está recién nombrado, pero que todavía no ha sido consagrado.

Entre los temas que se trataron estuvo la unidad entre la Iglesia Oriental y la Occidental, el trabajo en conjunto de las conferencias episcopales, la liturgia; la protección de menores, la cultura de la prevención, la gestión en casos de abuso, la diplomacia, la situación en China y países comunistas, la misión pastoral de la persona, la familia y la sociedad desde la visión del obispo, entre otros temas.

Monseñor Carvajal destacó algunas ponencias: La del prefecto del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el Cardenal Artur Roche, quien trató el tema “Hemos sido elegidos”; la del penitenciario mayor, el Cardenal Angelo de Donatis, con el tema “El obispo y la dimensión del foro interno”, y el prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación, el Cardenal José Tolentino, quien habló de los “Cambios culturales como desafío a la proclamación del evangelio”.
El purpurado le pidió a los obispos estar cerca del trabajo evangelizador que se realiza en los centros educativos de sus diócesis.
Luego de 22 años de vida sacerdotal y un mes de ministerio episcopal. ¿Qué se siente volver a clases?
“Mientras uno se prepara para ser sacerdote hay una infinidad de materias, y durante siete años, que fue mi caso, ahora son ocho, uno se acerca a mucho conocimiento. Estos ocho días han sido muy distintos, porque ha sido una serie de temas intensivos donde uno confronta lo que está viviendo y con lo que puede vivir en el futuro. Es abrir los ojos, abrir los oídos, abrir el corazón, pero sobre todo una nueva etapa, que para mí sigue siendo una sorpresa; porque el tema de ser obispo no es que uno manda, es que es el que tiene que aprender a servir más, y desde allí es de donde se ejerce la autoridad”, comentó el obispo de Puntarenas.

Todos los nuevos obispos están viviendo lo mismo. ¿Cómo compartían su experiencia en el curso?
“Había obispos de todo el mundo, de los cinco continentes, ahí es donde uno ve la catolicidad de la Iglesia, fue algo muy bonito porque aunque uno no conozca ciertos idiomas, había obispos que conocían dos o tres…Es bonito poder sentarse a compartir la experiencia, todo es nuevo para nosotros, algunos tienen un año, nueve, dos, tres meses, era bonito porque nos dividían por grupos lingüísticos. En el caso del español eran obispos de Venezuela, Colombia, Costa Rica, Honduras, El Salvador”, manifestó.
El curso de obispos finalizó este jueves 10 de setiembre con un encuentro con el Papa, quien les pidió que “amen a la gente que el Señor les ha confiado, aprendan sus nombres, escuchen sus historias, entren cuando puedan recen con ellos”. También les advirtió que la tecnología no puede resolver los problemas más profundos de la humanidad.

En el último espacio de la audiencia, cada obispo pudo conversar unos momentos con el Santo Padre. Monseñor Carvajal aprovechó para llevarle un regalo de parte de su padre, Gerardo Carvajal.
“Al final uno saluda al Papa, le da un regalito y el Santo Padre le pregunta a uno el nombre, de dónde es, de qué diócesis, por lo menos a mí lo que me dijo fue: “Lleve mi saludo al clero y a toda su diócesis, que Dios los bendiga mucho”. Le llevé café producido por mi papá, en la finquita nuestra mi papá tiene varios años de que recoge el café y lo prepara detrás de la casa, lo va secando y después lo lleva a un lugar donde se tosta. Entonces tenemos café producido por mi papá para todo el año, incluso los obispos se sorprendían porque el café era olía mucho, y yo les explicaba que es un café orgánico, producido a casi 2.000 metros de altura y es de primera. Le comenté eso al Papa y se sonrió, yo le dije: “Esto se lo envía mi papá. Él mismo lo preparó con sus manos”. Y el dijo: “Que Dios bendiga a tu padre””.
Actualmente Monseñor Carvajal es el tercer obispo de Puntarenas y el más joven de Costa Rica, con 50 años.

Notas similares

Pensamiento del día

Cargando...