El próximo jueves 10 de setiembre, en el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, se celebrará una Santa Misa, a las 11 de la mañana en la Basílica Nuestra Señora de los Ángeles, en Cartago, la cual será ofrecida por el eterno descanso de las personas fallecidas a causa de este fenómeno, el consuelo de sus familias y el acompañamiento de las personas con ideación suicida.
Radio Fides conversó con el vicario parroquial del Santuario Nacional, el Padre Luis Esteban Fernández, quien explicó que este es el segundo año que se realiza esta iniciativa.
“Esto nace de la necesidad del incremento de personas que sufren este fenómeno, que es multicausal, para que puedan tener desde la Iglesia un apoyo, el consuelo, la comprensión integral de este fenómeno y la oración e intercesión por aquellos que han partido, aquellos que no están con nosotros y aquellos que están en este sufrimiento”, comentó el presbítero.
Por otro lado, el clérigo agregó que la Iglesia Católica ha ido tomando consciencia de la necesidad de acompañar a las personas que sufren de la ideación suicida y a quienes sufren por perder a algún ser querido por esta causa, además de una formación para detectar cuando alguien está considerando en acabar con su vida.
“La Iglesia ha tenido que ir comprendiendo cada vez más este fenómeno, iluminándose también por las ciencias sociales como la psicología para poder comprender todas las causas posibles que pueden llevar a una persona a una angustia tan grande, a la pérdida del sentido de la vida, por la enfermedad, por muchos factores que ponen en riesgo y que nos vuelven más vulnerables. Hay especialistas en el tema que nos ayudan a tratar en la psicología, y también en el acompañamiento espiritual, la idea es hacer un acompañamiento integral a todas estas personas”, explicó.
A través de un enlace, el personal de la Basílica de los Ángeles está recolectando los nombres de las personas fallecidas por las cuales se desea ofrecer la Eucaristía, estas no se leerán de forma pública.

¿Qué dice la Iglesia Católica?
Sobre este tema, el numeral 2283 del Catecismo de la Iglesia Católica indica que “no se debe desesperar de la salvación eterna de aquellas personas que se han dado muerte”, porque “Dios puede haberles facilitado por caminos que Él solo conoce la ocasión de un arrepentimiento salvador”. Es decir, aunque el suicidio se trata de un pecado grave porque “cada cual es responsable de su vida delante de Dios que se la ha dado” y “no disponemos de ella”, “la Iglesia ora por las personas que han atentado contra su vida”.
La Iglesia Católica también aclara que “trastornos psíquicos graves, la angustia, o el temor grave de la prueba, del sufrimiento o de la tortura, pueden disminuir la responsabilidad de la persona que ha atentado contra su vida”.

Setiembre Amarillo
Desde el 2003, cada 10 de setiembre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, establecido por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Con esta conmemoración se busca centrar la atención en el problema, reducir el estigma asociado a este fenómeno y crear consciencia entre las organizaciones, gobiernos y el público, dando el mensaje de que el suicidio puede prevenirse. Según la OMS, más de 800.000 personas fallecen al año por esta causa, representando 11,4 muertes por cada 100.000 habitantes.
Setiembre amarillo es una campaña de la OMS, se escogió este color porque en 1994 se fundó el programa Yellow Ribbon (cinta amarilla) por padres y amigos de Mike Emme, un joven que se quitó la vida al no expresar que estaba en problemas.
El joven era conocido por su personalidad cariñosa y sus habilidades para la mecánica, él logró rescatar un Ford Mustang 1968 de un campo descuidado, lo compró y lo pintó de amarillo.
Durante su funeral se repartieron papeles amarillos con la frase “Por favor, no te suicides, busca ayuda”, al lado de números de teléfono para pedir ayuda. Adolescentes fijaron cintas amarillas en 500 tiras de esos papeles para su funeral y comenzaron a enviarlos a amigos y seres queridos.

¿Dónde pedir ayuda?
Si usted necesita buscar apoyo, en Costa Rica hay diferentes líneas para pedir ayuda.
En una situación de crisis o emergencia, puede comunicarse al Sistema de Emergencias 9-1-1, también puede hacerlo en la línea Aquí Estoy del Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica al teléfono 800 – AQUÍ ESTOY (800-2737869), un servicio gratuito de apoyo para la prevención del suicidio.




