Este martes 11 de agosto se cumplen cinco años de que la Asamblea Legislativa declaró Benemérito de la Patria al sacerdote católico Benjamín Núñez, un reconocimiento al compromiso que el clérigo tuvo con la justicia social, la educación, la democracia y el servicio público. La declaración sucedió el 11 de agosto de 2021.
El Padre Núñez no solo fue sacerdote, se desempeñó como doctor universitario, ministro, embajador, profesor y rector. Nació en Pacayas, Cartago, el 24 de enero de 1915, a sus casi 23 años recibió la ordenación presbiteral, el 9 de enero de 1938.

Dos años después, en 1940; el segundo arzobispo metropolitano de San José, Monseñor Víctor Manuel Sanabria lo mandó a estudiar Sociología en la Universidad de Niágara, aunque obtuvo su maestría, doctorado y una tesis de grado en la Universidad Católica.
El Padre Núñez fue el fundador de la Confederación Costarricense del Trabajo Rerum Novarum, en agosto de 1943 comenzó un movimiento con 75 sindicatos, organizando a los trabajadores de las plantaciones bananeras.

En 1948, cuando se desarrolló la Guerra Civil de Costa Rica, fue capellán del Ejército de Liberación Nacional y también intervino como negociador plenipotenciario para la firma de la capitulación del Gobierno. Ese mismo año fue nombrado ministro de Trabajo de la Junta Fundadora de la Segunda República.
El papel del sacerdote traspasó las fronteras costarricenses; en 1953 el presidente José Figueres Ferrer lo nombró representante permanente ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), lugar donde luchó contra el colonialismo, sobre todo cuando votó a favor de la independencia de Argelia. Luego de haber realizado una gira por los países pertenecientes a la ONU, el presbítero regresó a Costa Rica.
En 1962, el entonces presidente de la República, Francisco Orlich, lo nombró director del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU), donde también fungió como presidente de la Junta Directiva, consiguió fondos de diversos organismos y negoció para crear nuevas urbanizaciones donde las personas pudieran construir sus casas.En el tercer periodo presidencial de Figueres Ferrer, el sacerdote fue nombrado embajador extraordinario y plenipotenciario en Jerusalén, y embajador concurrente en Bucarest. En 1974, ya siendo presidente Daniel Oduber, Núñez fue nombrado embajador en Israel.
Cuando regresó al país, creó la Universidad Nacional (UNA) y asumió la rectoría de la misma, por lo que le correspondieron las obras de construcción de las instalaciones universitarias en Heredia. Actualmente, el campus de la UNA lleva su nombre.


En 1982, el presidente Luis Alberto Monge lo designó como representante permanente ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en París, Francia.


Antes de fallecer, el Padre Núñez pidió tres cosas: Ser sepultado en el jardín de la Parroquia San Isidro Labrador, en Vázquez de Coronado; que en su lápida se escribiera “¡Oh sacerdote! ¿Quién eres tú? Todo y nada” y que en sus exequias se colocaran las banderas de Costa Rica, del Estado Vaticano, del Estado de Israel, de Liberación Nacional, del Rerum Novarum y de la UNA.
El sacerdote falleció el 19 de setiembre de 1994, a los 79 años.






