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Puntarenas tiene nuevo obispo: Ordenan a Monseñor Elímar Carvajal

La mañana de este jueves 6 de agosto se llevó a cabo la ordenación episcopal del tercer obispo de la Diócesis de Puntarenas, Monseñor Elímar Carvajal, en la Parroquia Espíritu Santo, en Esparza.
Durante la procesión de entrada, Monseñor Carvajal fue el último de los sacerdotes en ingresar al templo para la celebración eucarística en la que recibió la plenitud del Sacramento del Orden. La Santa Misa fue presidida por el obispo emérito de Puntarenas, Monseñor Óscar Fernández; quien fungió como consagrante principal.
Los dos obispos co-consagrantes fueron el arzobispo metropolitano de San José, Monseñor José Rafael Quirós, y el obispo de la Diócesis de Alajuela, Monseñor Bartolomé Buigues. También concelebraron los demás obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR), el nuncio apostólico en Costa Rica, Monseñor Mark Gerard Miles y el obispo de Siuna, Nicaragua, Monseñor Isidoro Mora.
En la Santa Misa participaron los padres del nuevo obispo, Gerardo Carvajal y Lilia Durán, familiares, amigos y personas que lo conocieron durante sus más de dos décadas de vida sacerdotal.
Luego del Evangelio, se invocó al Espíritu Santo con el himno “Veni Creator Spiritus” y se llevó a cabo un diálogo para aceptar al candidato al episcopado:
-       Reverendísimo padre, la Santa Madre Iglesia pide que ordenes obispo a este hermano nuestro.
-       ¿Tienen el Mandato Apostólico?
-       Lo tenemos.
-       Léase.
Inmediatamente se leyó el nombramiento enviado por el Papa León XIV.

“Volvemos nuestro corazón a ti, hijo querido, a quien se le notan las fuerzas del espíritu y del ingenio, así como los dotes espirituales y la práctica de los asuntos pastorales, las cuales nos permiten alimentar la esperanza de que podrás llevar a buen término, recta y fructuosamente este oficio tan importante”, le comunicó el Santo Padre a Monseñor Carvajal, por medio de Monseñor Miles.
Posteriormente, se realizó la homilía, que estuvo a cargo del obispo de la Diócesis de Ciudad Quesada, Monseñor José Manuel Garita; quien de frente a Monseñor Carvajal le recordó que “el episcopado no constituye un privilegio, sino un servicio”, también que le indicó que no se trata de “una dignidad para ser admirada, sino una responsabilidad que se vive con temor de Dios y profundo amor al pueblo confiado”.

“Querido hermano: Nunca permitas que las muchas ocupaciones apaguen la primacía de la oración. El pueblo espera de su obispo, sobre todo, que sea un hombre de Dios. Elímar: Ninguna vocación nace de la casualidad, tampoco la episcopal. Hoy la Iglesia reconoce públicamente una elección que comenzó hace mucho tiempo en el corazón de Dios. Él te llamó, te preparó, te sostuvo y ahora te envía”, comentó el prelado.
El rito de ordenación continuó con las Promesas del Elegido, las Letanías de los Santos, la Imposición de Manos y la Oración Consecratoria; en esta celebración, este momento tiene la particularidad que dos sacerdotes sostienen un evangeliario abierto sobre la cabeza de quien está siendo ordenado.

Una vez consagrado obispo, la cabeza de Carvajal fue ungida con el Santo Crisma, recibió el evangeliario en sus manos, también se le dieron las insignias episcopales: el anillo episcopal, la mitra y el báculo.

Luego de la Sagrada Comunión, tal como se acostumbra en cada ordenación episcopal, el nuevo obispo recorrió el templo bendiciendo a la asamblea reunida, y salió durante varios minutos a bendecir a los fieles reunidos en el Parque de Esparza.

Antes de la bendición final, Monseñor Carvajal comenzó sus agradecimientos bromeando.
“A aquellas personas que dieron su opinión y que por esa opinión hoy estoy aquí, que Dios los perdone porque a mí me va a costar mucho, que Dios los bendiga mucho”, dijo entre risas.
“Quiero ser un obispo cercano, dispuesto a escuchar, a acompañar, a consolar, a animar, un pastor que siguiendo el ejemplo de Jesucristo, camine con su pueblo, especialmente con quienes más sufren; los pobres los enfermos, los jóvenes, las familias, pescadores y todos aquellos que buscan la esperanza…Antes que administrador, quiero ser discípulo; antes que padre y autoridad, un hombre que procura ejercer esa misión desde el servicio, el amor y el testimonio; antes que maestro, un creyente que cada día busca dejarse transformar por el evangelio”, manifestó el obispo recién consagrado.

El próximo domingo 9 de agosto, Monseñor Carvajal tomará la posesión canónica de la Catedral Nuestra Señora del Carmen, en Puntarenas.

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