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Personas con discapacidad hacen romería

Desde tempranas horas de este domingo 26 de julio, un grupo muy particular de 225 romeros salió caminando hacia la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, en Cartago: Se trata de la romería para personas con discapacidad. Esta peregrinación salió de la Parroquia San Nicolás de Tolentino, en Taras.
Después de ser recibidos con un buen desayuno, personas en silla de ruedas, no videntes, sordas, con Síndrome de Down y amputadas emprendieron el camino de 1.2 kilómetros, acompañadas por voluntarios, convocados por el matrimonio convocado por Nubia Jaime y José Astúa.
Esta es la romería para personas con discapacidad #25 que organizan. Un evento que ha progresado con los años, con diferentes puntos de inicio, pero con un mismo objetivo: llegar a los pies de “La Negrita”. El primer año solamente llegaron siete personas.
“Yo todos los años me pregunto lo mismo, yo le digo a mi señora: “¿Nos irá a responder la gente?”. Y entonces como que aterrizo y digo: “Si va una persona, hacemos la romería, y su no va una persona, vamos nosotros”. Entonces ver esto es un sueño, para muchos es irrealizable, para mí es increíble, es algo que llena, es algo que dan ganas de creer que existe Dios, la fe mueve montañas, sí se puede. Aquí hay gente de Guápiles, de Puntarenas, gente de todo lado, sí se puede, y hay gente que no se monta en un bus porque les da vergüenza, aquí hay gente que se sube a un bus con una silla de ruedas y todo el mundo le hace mala cara, y ahí están en la fila para entrar a la Basílica”, comentó Astúa a Radio Fides y San José TV.
“Es un sentimiento tan lindo que no lo puedo describir, pero estamos tan felices de que nosotros podemos servir de piernas, podemos servir de brazos, podemos servir para que otras personas puedan cumplir sus sueños, entonces eso nos da mucha felicidad”, expresó Jaime.
Promesas, acciones de gracias y peticiones fueron las intenciones que las personas con capacidades diferentes llevaron hasta el altar de “La Negrita”. Algunos de ellos ya tienen varios años realizando esta experiencia, otros es la primera vez que la realizan, pero ya están esperando e siguiente año para volver, como lo es el caso de María Paula, una joven que no puede caminar y que llegó a la Basílica en silla de ruedas.
“Realmente aquí nadie sobra, todos somos importantes, hay muchas personas que nos ayudan siendo ojos, siendo pies, siendo oídos, y realmente nos ayudan a que todos podamos llegar a la meta y disfrutar este día al máximo”, manifestó.
Pero también aquí no sólo juega el papel de las personas con discapacidad, también están sus cuidadores detrás de ellos; Tiffany fue uno de estos casos, quien contó a Radio Fides que esta es la tercera vez que vive esta experiencia con su tío, viniendo desde Siquirres.
“Para mí es muy especial porque mi tío es una persona con discapacidad, y puedo decir que la discriminación que ellos sienten es muy fea y venir acá es una manera de tener inclusión con ellos...Muchas veces con sus oraciones, uno ve que ellos salen diferentes, muy liberados de su estrés, lo he visto en mi tío”, expresó.
Los romeros pudieron ingresar y estar unos minutos frente a la Reina de los Ángeles, luego pudieron ir juntos a la fuente de agua bendita, donde muchos mojaron con fe las partes de sus cuerpos afectadas por la discapacidad o con alguna dolencia.
Una jornada llena de inclusión, de fe, vida y esperanza, pero sobre todo de un amor de Dios que acoge a todos sus hijos.

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