Tercer día de la novena en honor a Nuestra Señora de los Ángeles
En el día en que Cartago celebra la Solemnidad de Santiago Apóstol, la Arquidiócesis de San José fue la encargada de peregrinar a la Basílica Nuestra Señora de los Ángeles, en Cartago. El camino se realizó la mañana de este sábado 25 de julio desde el Museo Municipal de Cartago rezando el Santo Rosario.
La peregrinación arquidiocesana y la Santa Misa fueron presididas por el arzobispo metropolitano de San José, Monseñor José Rafael Quirós; acompañado del obispo auxiliar de la Arquidiócesis de San José, Monseñor Daniel Blanco; sacerdotes, diáconos y seminaristas del Seminario Nuestra Señora de los Ángeles, en Paso Ancho, como del Seminario Redemtoris Mater. En la celebración eucarística también estuvieron presentes el obispo de Cartago, Monseñor Mario Quirós, y el obispo emérito de la misma diócesis, Monseñor José Francisco Ulloa.
Al llegar al Santuario mariano, se realizó una plegaria y el arzobispo bendijo a los romeros asperjándolos con agua bendita.
El encargado de predicar fue Monseñor Blanco, quien resaltó la importancia de la unidad de los católicos al siempre profesar que fe viene propiamente de los apóstoles.
“Toda esta verdad referente a Cristo ha llegado hasta nosotros gracias a aquellos que fueron testigos, en primera persona, de todo lo realizado por el Señor, es decir los apóstoles. Ellos escucharon, de su misma voz, su nombre, cuando los llamó a este ministerio, lo vieron hacer milagros, escucharon sus predicaciones y principalmente fueron testigos del acontecimiento pascual, lo vieron resucitado y fueron enviados a anunciar estas verdades hasta los confines del mundo recibiendo el Espíritu Santo en Pentecostés que los capacitó para cumplir esta misión”, expresó el prelado.
Por otro lado, Monseñor Blanco destacó que los creyentes están llamados a imitar “las virtudes apostólicas” de servir a los demás y explicó cómo se puede lograr.
“Podemos hacerlo volviendo cada día la mirada a Cristo, escuchando su Palabra y dejando que el Espíritu Santo transforme nuestro corazón, para que nuestra fe no se quede solo en palabras, sino que se exprese en gestos concretos de servicio, de cercanía con los que sufren, de compromiso con la comunidad y de testimonio valiente del Evangelio. En una Costa Rica tristemente afectada por la violencia, la criminalidad y la muerte, por la polarización, por la creciente brecha entre ricos y pobres, por la falta de diálogo, por la desconfianza entre quienes somos hermanos, la Iglesia, es decir todos los bautizados, será auténticamente Apostólica si es capaz de iluminar con la luz del Evangelio estas realidades, llamando a una cultura de vida, de paz, de comunión, de solidaridad y de servicio generoso a la sociedad y cada hermano que pasa dificultad”.
Al finalizar se veneró la Sagrada Imagen de Nuestra Señora de los Ángeles y se le ofreció un homenaje musical a cargo del Ministerio Fiat.
La Arquidiócesis de San José está compuesta por 113 comunidades parroquiales, distribuidas en 10 vicarías.